Internacional

Cómo es que el mundo no se dio cuenta de la silenciosa propagación del Covid-19

En un inicio los científicos creían que solo las personas que mostraban síntomas podían contagiar el coronavirus

The New York Times

The New York Times

sábado, 27 junio 2020 | 13:20

Munich— La Dra. Camilla Rothe se disponía a salir a cenar cuando el laboratorio del gobierno le llamó para darle a conocer un sorprendente resultado de una prueba. Era positivo. Era el 27 de enero y acababan de descubrir el primer caso del nuevo coronavirus en Alemania.

Sin embargo, el diagnóstico no tenía sentido. Su paciente, un empresario de una cercana empresa de autopartes, pudo haber sido infectado por una sola persona: una colega que lo visitó de China. Y esa colega no había sido contagiada.

La visitante parecía perfectamente saludable durante su estadía en Alemania. No tosió ni estornudó, no tenía señales de fatiga ni fiebre durante los dos días que duró la reunión. 

La Dra. Rothe le comentó a sus colegas que empezó a sentirse enferma después que ella regresó a China. Días después, dio positivo para el coronavirus.

En ese momento, los científicos creían que sólo las personas que mostraban síntomas podían contagiar el coronavirus. Pensaron que actuaba de la misma manera que su pariente, el SARS.

Luego, se llevó a cabo una discusión crucial de salud pública sobre cómo llamarles a las personas infectadas que no mostraban síntomas claramente.

Ese retraso de dos meses fue el producto de presunciones científicas falsas, rivalidades académicas y tal vez, lo más importante, el rechazo a aceptar que para contener el virus se tendrían que tomar medidas drásticas.

Es imposible calcular el costo de vidas humanas de ese retraso, aunque algunos modelos sugieren que si hubiera habido una acción más temprana y agresiva hubiera salvada decenas de miles de vidas.

También queda dolorosamente claro que el tiempo fue crucial para frenar el virus --- y se desperdició mucho.