Internacional

Capitán de buque iraní retenido en Gibraltar quiere renunciar

'No quiere quedarse al mando del navío, quiere volver a casa', dijo su abogado

Associated Press

Associated Press

viernes, 16 agosto 2019 | 11:23

Gibraltar.- Un abogado que representa al capitán de un buque petrolero iraní atrapado en un enfrentamiento diplomático dijo que su cliente ya no quiere estar al mando de la nave, la cual requiere reparaciones que podrían impedir su partida inmediata de Gibraltar.

Richard Wilkinson, abogado de los tres tripulantes liberados el jueves, dijo a The Associated Press que el capitán indio del Grace 1 pidió a sus empleadores iraníes que lo releven.

"No quiere quedarse al mando del navío, quiere volver a casa porque no estaba satisfecho con regresar a recoger las piezas rotas", dijo Wilkinson. "Pero es un capitán profesional y debe esperar a una nueva tripulación para hacer la entrega adecuada".

El buque cisterna con su carga de 2.1 millones de toneladas de crudo ligero iraní permanecía el viernes en medio de la niebla en las aguas frente al territorio británico de ultramar después que las autoridades levantaron una orden de detención por presuntamente violar sanciones de la Unión Europea en Siria.

Su liberación del jueves, mientras Estados Unidos aparentemente intentaba recapturar al buque, se ratificó cuando el jefe del gobierno de Gibraltar dijo que Irán le había prometido no entregar el crudo a una refinería sancionada en territorio sirio, aunque la autoridad iraní después negó que se hubieran enviado esas seguridades.

Cualquier demora de la partida del navío, podría ofrecer una ventana de oportunidad para que Estados Unidos organice una acción legal e intente detener de nuevo al buque ante la creciente confrontación con Teherán.

Las tensiones han aumentado desde que el año pasado el presidente Donald Trump sacó unilateralmente a Estados Unidos del acuerdo nuclear de 2015 firmado por Irán y otras potencias mundiales.

La decisión reimpuso sanciones contra Irán, como la cancelación de acuerdos comerciales por un valor de miles de millones de dólares, impedir en gran parte la venta del crudo iraní al mundo y el desplome del valor de la moneda de Irán, el rial. De forma más reciente, el Golfo Pérsico ha sido escenario de ataques contra buques cisterna y otras confrontaciones serias.