Capital de Venezuela retorna a su rutina tras apagón

La falta de electricidad aún persiste en algunas regiones del país

Associated Press
martes, 23 julio 2019 | 07:41
Associated Press |

Caracas.- Con calles casi desoladas y cientos de comercios cerrados, la capital venezolana retornó el martes a la rutina diaria luego de casi nueve horas de apagón que aún persiste en algunas regiones del país y que las autoridades atribuyeron a un "ataque electromagnético" a la principal central hidroeléctrica de Venezuela.

Pasada la medianoche, el servicio de electricidad se fue recuperando progresivamente en la capital y en al menos 10 de los 23 estados del país tras una falla que se registró el lunes a las 16:45 que dejó sin luz a la mayor parte del país, según anunciaron las autoridades.

El ministro de Energía Eléctrica, Freddy Brito, dijo en su cuenta de Twitter que se había recuperado el servicio en Caracas así como en los estados Mérida, Trujillo, Barinas y Aragua, y que se seguía trabajando para restablecer la luz en el resto de las entidades.

Como medida de contingencia, el gobierno acordó el martes la suspensión de actividades laborales y educativas para facilitar las labores de recuperación del sistema eléctrico que desde marzo entró en una crisis tras un gran apagón nacional que se extendió por casi cinco días.

A pesar de que las actividades laborales estaban suspendidas algunas agencias bancarias en el este de la ciudad abrieron sus oficinas para atender decenas de jubilados que hoy cobran su pensión.

Desde el amanecer, Rafael Lara, un carpintero de 79 años, permanecía formado, junto a una veintena de personas, frente a una agencia bancaria a la espera de que iniciaran operaciones.

"Hay que esperar la respuesta a ver qué dice el gobierno del apagón. Seguramente dirán que es un sabotaje como siempre", dijo Lara al reconocer que ya muchos venezolanos se han ido acostumbrando a las recurrentes fallas eléctricas que enfrenta el país suramericano desde hace varios años.

El delgado carpintero, de tez morena, relató que el nuevo apagón lo agarrón en su casa, ubicada en una barriada popular del este de la ciudad, y que debió acostarse sin comer porque no tenía como cocinar. "Solo me tomé un vaso de leche y así me acosté", agregó.

"Tuve que caminar durante la madrugada varias calles para llegar al banco porque no conseguí ningún carrito", indicó María Auxiliadora Campos, una jubilada de 68 años, mientras aguardaba a las puertas de un banco para cobrar su pensión mensual de unos cuatro dólares.

Campos expresó que el apagón la agarró en su casa y dijo que cerca de las 17:30 se colocó la pijama y se acostó a dormir ``porque sabía que esto iba a ser para largo".

Horas después de iniciado el apagón nacional, el ministro de comunicación, Jorge Rodríguez, anunció al país que la falla era consecuencia de un "ataque de carácter electromagnético" que buscaba afectar la central hidroeléctrica de Guayana, que genera más del 60% de la electricidad del país y está ubicada en el estado suroriental de Bolívar.

Por su parte, el líder opositor Juan Guaidó dijo que el evento era consecuencia del "fracaso" del gobierno del presidente Nicolás Maduro.

"Destruyeron el sistema eléctrico y no tienen respuestas", expreso Guaidó en su cuenta de Twitter.

El dirigente invitó a sus seguidores a salir el martes a las calles de todo el país para protestar por lo que consideró un "desastre".

El ingeniero eléctrico Miguel Lara atribuyó la falla a que Corpoelec está operando el sistema eléctrico en condiciones de "riesgo límite". En su cuenta de Twitter explicó que, ante esa situación, cualquier contingencia o eventos menores derivan en un apagón nacional.

Desde hace varios años el país suramericano ha enfrentado varias crisis eléctricas que las autoridades han atribuido a complots y acciones de sabotaje.

Analistas y opositores sostienen que las fallas son consecuencia de la falta de mantenimiento de los equipos, poca formación del personal y presuntas irregularidades en las adquisiciones de plantas y generadores en los últimos años.

El 7 de marzo se registró el que hasta ahora ha sido el peor apagón en la historia venezolana, que se prolongó cuatro días a nivel nacional. Aquellas fallas no sólo provocaron interrupciones en las comunicaciones _internet y telefonía_, sino también problemas en el suministro de agua.

El gobierno de Maduro denunció en ese momento que los cortes de energía se debían a supuestos "ataques electromagnéticos" y "cibernéticos" dirigidos por Estados Unidos, o hasta a un ataque con arma de fuego a una instalación eléctrica perpetrado presuntamente por políticos locales de oposición.