Internacional

Cae población de pingüinos en Antártida

Algunas colonias de estas aves han disminuido hasta 77 por ciento desde el último conteo realizado hace casi 50 años

Christian Åslund / Greenpeace

Reforma

martes, 11 febrero 2020 | 18:36

Ciudad de México— En la Antártida, algunas colonias de pingüinos barbijo han disminuido hasta 77 por ciento desde el último conteo realizado hace casi 50 años, alertó la organización Greenpeace.

En todas las colonias de la Isla Elefante, un importante hábitat para estas aves, la población de la especie ha caído, según reportes de científicos a bordo de la expedición "De Polo a Polo" de la agrupación ambientalista.

En promedio, el número de ejemplares en esta isla cayó 60 por ciento desde 1971, cuando se realizó el conteo previo, en el cual se registraron 122 mil 550 parejas reproductivas.

La cifra actual es de 52 mil 786 parejas, precisó Greenpeace en un comunicado.

Heather J. Lynch, profesor de la Universidad Stony Brook de Estados Unidos, explicó que el declive de la especie puede deberse a la falta de alimento ocasionada por el cambio climático.

"Estas disminuciones significativas sugieren que el ecosistema del Océano Antártico ha cambiado fundamente desde hace 50 años y que los impactos de esto están llegando a la cadena alimenticia de especies como el pingüino barbijo.

Si bien varios factores pueden desempeñar un papel, todas las pruebas que tenemos apuntan al cambio climático como responsables de los cambios que estamos viendo", apuntó.

Mauricio Ceballos, coordinador de la campaña Océanos de Greenpeace Andino, detalló que los animales tienen que recorrer mayores distancias para llegar a sus sitios de alimentación.

Además, la interacción de los pingüinos con los humanos cada vez es mayor, dado que hay más bases instaladas en la Antártida, y tanto el turismo como la pesca industrial crece en la zona.

Frida Bengtsson, responsable de la campaña Protege los Océanos de Greenpeace, lamentó la pérdida de esta especie carismática y urgió a los gobiernos del mundo a aprobar el Tratado Global de los Océanos para proteger el Ártico, la Antártida y crear santuarios en aguas internacionales.

"Un mundo con menos pingüinos es un lugar menos feliz. A medida que la vida silvestre batalla, necesitamos urgentemente santuarios libres de la dañina actividad humana, no sólo en la Antártida, sino en todos los océanos del mundo", expresó.

El pasado 6 de febrero, la temperatura en la Antártida impuso un nuevo récord tras alcanzar los 18.3 grados centígrados, de acuerdo con mediciones de la base Esperanza de Argentina.