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‘Aquí nadie se muere de hambre, en México sí...’

Entrevista a un exescolta de Fidel

Óscar A. Viramontes Olivas

viernes, 23 julio 2021 | 06:00

| EL ESCRITOR Óscar A. Viramontes Olivas junto con un vendedor del periódico Granma | Las personas revenden cualquier cosa, debido a la situación económica | Aparadores con pocos productos

Cinco de seis partes

Hay quienes venden en la calle el “Granma”, periódico oficial del Partido Comunista Cubano, pero al turista se lo revenden muchas veces hasta el doble de su valor para sacar algunos centavitos extras; hay quienes cantan y lo hacen bien y por una módica cantidad de un Cuc ($20 pesos mexicanos), divierten a cualquiera por menos de dos minutos. 

Más adentro en la misma Habana Vieja, donde se encuentra el famoso “Capitolio”, hay una zona comercial bastante modesta donde se observan mueblerías, farmacias, tiendas de ropa, carnicerías, tiendas de artesanías y otros negocios donde se aprecian estanterías vacías, puestos con algunos trozos de carne que se ofrecen al aire libre y en medio de “panales” de moscas y en otros casos totalmente sin mercancías, pero eso sí, nunca falta la imagen del Che Guevara o algo que represente a la Revolución cubana; mercados con verduras y frutas que la verdad muchos habitantes no pueden pagar por la falta de recursos.

Algunas filas de personas se aprecian en las esquinas, la duda mía era ¿Qué venden ahí? Y Simón, un pensionado me la despejaba: “Son comedores obreros donde ofrecen alimentación a cambio de cupones”. Después de ahí me encaminé a la zona con más comercios, donde había farmacias prácticamente con pocas medicinas. Le preguntaba a Rocío: ¿tienen suficiente para surtir recetas?, ella me contestó: “Para nada, la gente viene con sus recetas y lo único que hacemos es mover la cabeza en señal de que no hay el producto, faltan antibióticos, analgésicos excepto en el mercado negro donde se puede conseguir cualquier cosa o bien, los turistas pueden encontrar fácilmente todo eso en los hoteles lujosos donde el cubano ni soñando lo puede adquirir”… 

Tiendas de ropa con aparadores con dos o tres prendas de vestir; mueblerías enormes con un que otro sillón. Arriba de esas tiendas casi abandonadas, grandes zonas habitacionales donde la gente tiende su ropa y sirve como parte del paisaje urbano en el centro de la Habana Vieja. Casi no hay nada que comprar y donde existen bastantes artículos, el cubano común no los puede adquirir fácilmente y muchos definitivamente se quedan con las ganas, pues la situación económica les impide comprar un bien: “Aquí en Cuba cuando Fidel le heredó el poder a su hermano Raúl –dice Adrián un profesor del Instituto de Ciencia Animal- anunció medidas liberadoras que le permitirían al ciudadano cubano comprar electrodomésticos, ordenadores o móviles, pero aún y cuando se ven en los escaparates, basta echar un ojo para ver el precio, la verdad son inalcanzables”. 

Un reproductor de DVD por 88 euros ($2,500 pesos cubanos); una televisión de 20 pulgadas por $809 euros ($23,000 pesos cubanos): “La verdad pocos compramos –dice Sebastián un trabajador agrícola– y más si muchos ganamos sólo 12 euros mensuales ($283 pesos mexicanos y $14 Cuc) y algunas situaciones que se dan, es que la gente se llega a corromper en los centros de trabajo, por ejemplo, las mujeres que realizan limpieza en hoteles o lugares exclusivos, roban papel sanitario para revenderlo; los auxiliares de hospitales, hurtan leche o algún medicamento destinado a los pacientes y lo revenden a precios más altos a otros cubanos que necesitan de ello. 

Los albañiles toman material de construcción y los trafican en los barrios o bien para darle una arregladita a sus departamentos. Lo triste es que las cárceles están llenas de mujeres y hombres que han sido sorprendidas haciendo estos ilícitos”. 

Los contrastes de la Cuba: clama por libertad pero defiende a Fidel

En el viaje que hemos llevado por tierra cubana, nos encontramos una serie de contrastes y opiniones críticas en contra del régimen actual, pero a la vez, los habitantes defienden decididamente la filosofía revolucionaria y a Fidel, es como un dios, más que al hermano quien fuera también presidente y me refiero a Raúl Castro que no tuvo mucha popularidad. 

Conocí a Jonathan de 35 años cuyo trabajo era guardia de seguridad y tiempo atrás había sido escolta de Fidel Castro cuando contaba con 22 años. 

Exmiembro del ejército y durante años había desempeñado ese trabajo hasta que sufrió una lesión que le impidió seguir en dichas actividades. 

Me platica de la difícil situación en la que vive, aún y cuando podría haber sacado provecho de su posición tiempo atrás al estarle cuidando la espalda al dirigente cubano. 

–¿Se vive hambre, pobreza e ignorancia en la Isla?

“Mira, en Cuba no se puede sacar provecho de la situación cuando estás cerca de un político, tal vez puede suceder en México o en otros países, aquí no, todos tenemos un límite aun cuando podamos ser más. Aquí todos tenemos sueldos bajos, pero no nos morimos de hambre, nadie en este país se muere de hambre, come poco, pero come de alguna manera y podría decir que 100% de los habitantes tenemos algo que comer. 

“Sabes, en Cuba se erradicó el analfabetismo, toda la gente tiene un grado de cultura porque aquí todos van a la escuela, es obligatorio… Tú puedes ver a la persona más sencilla y humilde y le puedes preguntar sobre las fechas patrias y personajes importantes y te contesta. No sucede como en tu país (México) que la gente tiene un grado de desconocimiento e ignorancia sobre cosas básicas y relevantes de su historia y cultura; además en México hay mucha gente que no come y no va a la escuela, aquí todos son promovidos para que pisen las aulas y tengan por lo menos un plato que comer tres veces al día… Aquí se apoya a quienes tienen mejor desempeño en los estudios, conocimientos y cultura dentro del seno familiar ya que esas personas, obtienen los mejores puestos de trabajo o van a las mejores escuelas. El deporte se fomenta mucho en la barriadas y desde chicos nos impulsan a practicar beis bol y otras cosas”.

–¿En cuánto a la corrupción, qué pasa aquí? 

“Sí existe pero es más disimulada, no se nota casi porque la gente antes de cometer algún acto de este tipo la piensa más de 10 veces, debido a que sí lo ‘cachan’, es un hecho que pierda el trabajo, sea fichado y pare en la cárcel; la verdad a nadie le conviene hacer eso, porque trabajo hay poco y para mantener una familia es mejor andarse con pies de ‘plomo’; acá no es muy evidente, como sucede en otros países, hay que cuidarse”. 

En Cuba no se ven estatuas de dirigentes vivos, ni siquiera la de Fidel.

–¿Qué tanto lo quiere la gente? ¿Por qué?

“Mira y hay que reconocérselo a Fidel, él expidió una ley al terminar la Revolución donde prohíbe ponerle el nombre a dirigentes vivos a las calles, obras o levantar estatuas. No hay retratos en las oficinas públicas de nadie que hoy en día esté vivo, ni siquiera un retrato de Fidel, porque siempre él ha estado en contra del culto a la personalidad, en cambio tú puedes ver a lo largo de la isla monumentos, imágenes y retratos del apóstol José Martí, Che Guevara, Camilo Cienfuegos, Bolívar, Salvador Allende, Colón, entre otros, sin embargo, a los vivos nada de nada…” 

–Y respecto al trabajo, ¿qué me comentas?

“Sabes, aquí la verdad es escaso, además de que si lo tienes te pagan poco, la verdad nuestro patrón es el gobierno, todo lo que hagamos es a partir del gobierno. Todos los medios los tiene controlados y para que tú llegues a tener un negocio, es un milagro porque a final de cuentas, el que te paga es el gobierno. Tú ves a mucha gente que trabaja clandestinamente como taxistas, amas de casa, enfermeras, médicos y muchas mujeres que se prostituyen, tienen que laborar a escondidas para sacar un extra ya que no alcanza el dinero, ganamos muy poco y no vale nada”.

violioscar@gmail.com

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