Abren tumbas de dos princesas en el Vaticano, pero estaban vacías

Las inspecciones se realizaron como parte de la búsqueda de una adolescente que despareció en 1983

Associated Press
jueves, 11 julio 2019 | 10:18
Associated Press |

Ciudad del Vaticano.- Después de 36 años de buscar a su hermana desaparecida, Pietro Orlandi esperaba obtener finalmente una respuesta este jueves, cuando el Vaticano exhumó dos tumbas anidadas a la sombra de la Basílica de San Pedro, informó CNN.

Pero tan sólo después de unas cuantas horas sus esperanzas se desvanecieron.

Las tumbas estaban vacías. No había restos humanos, ni urnas fúnebres, y ciertamente ninguna pista sobre cómo su hermana Emanuela Orlandi de 15 años desapareció en su camino a casa después de una clase de música una noche de verano en 1983.

La operación para abrir las tumbas en el cementerio teutónico involucró a más de una docena de trabajadores del Vaticano, después de que la familia recibiera un pitazo un anónimo: “mirar hacia dónde apunta el ángel”, aparentemente refiriéndose a la escultura de un ángel en el pequeño cementerio reservado para los católicos alemanes.

La primera tumba, la cual pertenecía a la princesa Sophie Von Hohenlohe, estaba “completamente vacía”, según el vocero del Vaticano, Alessandro Gisotti.

Asimismo, la segunda tumba, la de la princesa Carlotta Federica di Mecklemburgo, también fue abierta y “no se encontraron restos humanos”, agregó Gisotti.

Las tumbas vacías solo enredan más el misterio que rodea a la adolescente desaparecida, Emanuela, hija de un destacado empleado del Vaticano y que vivía dentro de las murallas de la ciudad santa con su familia.

Emanuela desapareció el 22 de julio de 1983 después de asistir a una clase de flauta en la basílica de Sant'Apollinare en el centro de Roma.

Su padre, Ercole, trabajaba como dependiente en la casa del pontífice y, a lo largo de los años, ha habido varias investigaciones sobre la desaparición de Emanuela, mismas que no han sido concluyentes.

La abogada de la familia Orlandi, Laura Sgro, dijo que después de 36 años la familia y los italianos “merecen saber la verdad”.