Estados Unidos

Video: Ponen fin a la era Trump en Atlantic City con 3 mil cartuchos de dinamita

Transeúntes a bordo de sus autos esperaban atestiguar el simbólico final del imperio de casinos del expresidente

Associated Press
Associated Press

The New York Times

miércoles, 17 febrero 2021 | 22:38

Atlantic City, N.J.— No se trató de la implosión más grande ni la mejor que haya habido.

La subasta para tener el derecho de detonar la dinamita que daría lugar a la implosión del Hotel y Casino Plaza Trump en Atlantic City, N.J., empezó a crepitar.

Los primeros asientos para ver el espectáculo este miércoles por la mañana se vendieron baratos. Los transeúntes a bordo de sus autos esperaban atestiguar el simbólico final del imperio de casinos del ex presidente en este resort situado en la playa, pagaron 10 dólares y abarrotaron un lugar que mayormente ha sido utilizada para la distribución de alimentos en esta era de la pandemia.

La implosión de lo que en un tiempo fue el destino principal para las apuestas en Atlantic City ocurrió menos de un mes después de que su ex famoso dueño, Donald J. Trump abandonara la Casa Blanca después de perder la reelección y se convirtiera en el primer presidente en la historia en ser enjuiciado dos veces. Aunque fue exonerado el sábado por incitar el letal motín al Capitolio ocurrido el 6 de enero.

La torre se desplomó poco después de las 9 a.m. en medio de una enorme nube de polvo y una erupción de aclamaciones.

“Es el final de una era no tan agradable”, comentó Jennifer Owen de 50 años, quien pagó 575 dólares para conseguir un asiente en la primera fila y un desayuno VIP en una pabellón frente al océano que tiene vista directa a la implosión.

Owen, quien vivió en ATlantic City durante décadas antes de mudarse hace dos años a Rochester, N.Y., dijo que no era fanática de Trump y estaba ansiosa por decirle adiós al rascacielos que en algún tiempo llevó su nombre.

Trump Plaza fue el primero de tres casinos que Trump tuvo antes de que sus negocios de apuestas en Atlantic City se desplomaran y se fueran a la bancarrota, dejando una estela de contratistas y proveedores a los que no les pagó --- y un mal sabor de boca para la marca Trump en esta ciudad que cuenta con 38 mil habitantes.

Para sus detractores, incluyendo al alcalde demócrata Marty Small, la demolición de este miércoles fue una vívida representación de un final largamente esperado.