Estados Unidos

Tras salir del Covid vienen las deudas

La pandemia del coronavirus ha dejado al descubierto un problema económico en los hogares que había desde hace tiempo

Brian L. Frank for The New York Times / Karla Lorenzo
Brian L. Frank for The New York Times / Karla Lorenzo

The New York Times

sábado, 01 agosto 2020 | 14:52

Nueva York— No fue sorprendente cuando las tres cuartas partes de los habitantes de la casa dieron positivo. Había 12 personas en una vivienda de tres recámaras, con un baño cuya puerta frecuentemente requería ser tocada y una cocina en donde los turnos para cenar se extendían desde las 5 p.m. hasta la noche.

Karla Lorenzo, una inmigrante guatemalteca que limpiaba casas en San Francisco y Silicon Valley, vivía en un cuarto grande en la entrada. Aunque grande es un término relativo cuando un cuarto alberga a cinco personas. Ella y su pareja Abel, dormían en una cama tamaño queen junto a la pared.

Había una cuna para el bebé en un extremo de la cama, los niños más grandes dormían en una litera enseguida de ellos. Y los otros habitantes de la casa tenían similares habitaciones.

Al vivir con muchas personas, como lo dijo Karla en español, no se pueden rehuir a las demás personas que la habitan. Los sonidos, aromas y estados de ánimo --- los mantienen presionados unos contra otros y ellos entienden que si uno contrajo el coronavirus, el resto probablemente también lo tendría.

Eso sucedió en abril, y ahora la casa está regresando a ser saludable. Abel ya volvió a casa después de estar tres semanas en el hospital, en donde Karla temía que muriera por no poder respirar.

Ella ya no está escondida en el armario, en donde pasó días tratando de evitar contagiarles el virus a sus hijos.

Ahora, viene un segundo problema: cómo pagar la renta. Abel ya regresó a trabajar en una ferretería, pero Karla no tiene trabajo, lo cual ha aumentado el gasto mensual a 850 dólares.

Desde el principio de la pandemia hasta la destrucción económica que le siguió, la pandemia del coronavirus ha dejado al descubierto un problema económico en los hogares que había desde hace tiempo, además de una desigualdad que yace en el fondo.

Para poder lidiar con las crecientes rentas en el país en donde las personas gastan la mitad de sus ingresos antes de impuestos en vivienda, una multitud de trabajadores con bajos salarios han tenido que apilarse en casas cada vez más abarrotadas.