Testimonio y registros plantan dudas sobre llamada de Trump con Sondland

La Casa Blanca no tiene un registro de una conversación del 9 de septiembre descrita por el embajador

El Diario de Juárez
jueves, 28 noviembre 2019 | 11:32
The Washington Post |

Washington.- El presidente Donald Trump estaba de mal humor cuando habló por teléfono en septiembre con el embajador en la Unión Europea, Gordon Sondland, según dijo este último a los miembros del Congreso, pero sus palabras fueron claras: Trump no quería un quid pro quo con Ucrania, informó The Washington Post.

“Este es el embajador Sondland hablando conmigo”, dijo Trump la semana pasada frente a la Casa Blanca, mirando hacia abajo para leer las notas que había tomado del testimonio de Sondland. “Aquí está mi respuesta que él acaba de dar: ‘No quiero nada... No quiero nada. No quiero ningún quid pro quo’”.

El recuerdo de Sondland de una conversación telefónica que dijo que tuvo lugar el 9 de septiembre se ha convertido en una pieza central de la defensa de Trump contra los demócratas de la Cámara de Representantes, quienes argumentan en una investigación de juicio político que el mandatario abusó de su poder para presionar a Ucrania a que investigara a ciertos demócratas y rivales políticos.

Sin embargo, no han surgido otros testimonios o documentos que corroboren la descripción de Sondland de la llamada de ese día.

El propio Trump, al describir la conversación, se ha referido solo al testimonio del embajador del Sondland, quien asegura que la llamada habría ocurrido antes del amanecer en Washington. Y la Casa Blanca no ha localizado registro alguno de una llamada entre Trump y Sondland el 9 de septiembre, según un funcionario de la administración que, como otros en este informe, habló bajo condición de anonimato debido a la sensibilidad del asunto.

La información contradictoria plantea serias preguntas sobre la precisión del testimonio de Sondland, el Trump ha aceptado para contrarrestar la creciente evidencia de que él y sus aliados presionaron a Ucrania para su propio beneficio político.