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Estados Unidos

Sufre Puerto Rico daños devastadores por Fiona

Tormenta destrozó viviendas y miles de personas se quedaron sin electricidad

Associated Press

martes, 20 septiembre 2022 | 06:00

Associated Press | Casa rodeada por una inundación en Cayey, Puerto Rico Associated Press | Residentes reparan un techo en Punta Cana, República Dominicana

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San Juan, Puerto Rico.– El huracán Fiona provocó más aguaceros en Puerto Rico ayer lunes, un día después de que la tormenta dejó sin luz y sin agua a buena parte de la isla, mientras que elementos de la Guardia Nacional rescataron a cientos de personas que quedaron varadas.

El gobernador Pedro Pierluisi advirtió que podrían pasar varios días antes de restaurar el servicio eléctrico.

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El impacto de Fiona fue más devastador para la isla debido a que aún no se ha recuperado del paso del huracán María, que causó la muerte de casi 3 mil personas y destruyó la red eléctrica en 2017. Cinco años después, más de 3 mil hogares del territorio siguen teniendo lonas azules como techo.

El viento y el agua de Fiona arrancaron el pavimento de las carreteras y los tejados, y enviaron torrentes a las casas. La tormenta también derribó un puente e inundó dos aeropuertos.

Las autoridades reportaron un deceso a causa del huracán: un hombre que fue arrastrado por un río desbordado en la localidad de Comerío.

Funcionarios de Puerto Rico dijeron que era demasiado pronto para conocer el alcance total de los daños. Todavía se prevé que la tormenta deje hasta 15 pulgadas (38 centímetros) de lluvias en algunas áreas mientras se aleja de la isla de 3.2 millones de habitantes.

Se reportó una muerte relacionada con el apagón: un hombre de 70 años que falleció quemado cuando intentó llenar su generador de gasolina mientras estaba en funcionamiento, según las autoridades.

Pierluisi se negó a decir cuánto tiempo tardaría en restablecerse la electricidad, pero señaló que para la mayoría de los clientes “es cuestión de días”.

Desde el inicio de la tormenta, los elementos de la Guardia Nacional han rescatado a más de 900 personas, informó el general José Reyes en una conferencia de prensa.

En tanto, en República Dominicana, las autoridades cerraron los puertos y las playas, y le dijeron a la mayoría de la gente que se quedara en casa sin trabajar. 

El gobierno informó que una persona murió a causa de árboles caídos.

Casi 800 personas fueron evacuadas a lugares más seguros y había alrededor de 700 en albergues, indicaron las autoridades.

El huracán dejó varias autopistas bloqueadas, mientras que un muelle turístico en la localidad de Miches resultó severamente dañado por el intenso oleaje. 

Al menos cuatro aeropuertos internacionales cerraron operaciones, según funcionarios.

El presidente dominicano, Luis Abinader, dijo que las autoridades necesitarán de varios días para evaluar los daños causados por la tormenta.

En Puerto Rico, la oficina del Servicio Meteorológico Nacional de la isla dijo que se estaban produciendo inundaciones repentinas en partes del centro-sur del territorio y tuiteó: “Muévase a terreno más alto”.

Hasta 22 pulgadas (56 centímetros) de lluvia cayeron en algunas zonas de Puerto Rico, y los meteorólogos dijeron que otras 4 a 8 pulgadas (10 a 20 centímetros) podrían caer a medida que la tormenta se aleja, con la posibilidad de mayores precipitaciones en algunos lugares.

“Es importante que la gente entienda que esto no ha terminado”, dijo Ernesto Morales, meteorólogo del servicio meteorológico en San Juan.

Señaló que las inundaciones alcanzaron “niveles históricos”, y que las autoridades evacuaron o rescataron a cientos de personas en todo Puerto Rico.

“Los daños que estamos viendo son catastróficos”, dijo Pierluisi.

Más de 837 mil clientes, dos terceras partes del total de la isla, se quedaron sin agua corriente debido a aguas turbias en las plantas de filtración o por la falta de luz, indicaron funcionarios.

Antes del amanecer del lunes, las autoridades usaron embarcaciones para recorrer las calles inundadas en la localidad de Catano, en el norte de la isla, y usaron altoparlantes para alertar a la población que las bombas habían colapsado, instándolos a evacuar lo más pronto posible.

Las autoridades señalaron que al menos mil 300 personas pasaron la noche en albergues instalados en diversas partes.

En Ponce y Mayagüez, el agua de color marrón inundó calles y residencias y obligó al cierre de aeropuertos.

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