Estados Unidos

Se estancan ayudas para Puerto Rico y las Islas Vírgenes tras huracanes

Dos años después de María e Irma, el trabajo de recuperación a largo plazo en las islas se está atrasando en comparación con algunos estados del país

Tomada de Internet

The New York Times

miércoles, 27 noviembre 2019 | 08:23

Islas Vírgenes— Más de dos años después de que huracanes consecutivos asolaran esta isla tropical, los trabajadores médicos aún están tratando heridas de bala en los pasillos y a pacientes con insuficiencia renal en un remolque. Ignoran sus propias erupciones inflamadas que, según dicen, son causadas por el moho que obligó a que todo el piso de un hospital quedara clausurado.

Al menos tienen un hospital. El único centro médico en Vieques, una isla idílica que forma parte de Puerto Rico, fue severamente dañado por los huracanes María e Irma , luego fue abandonado a la merced de gallos errantes y caballos que pastaban por el lugar. La gente enferma espera en el muelle para tomar un bote que los transporte al continente.

Dos años después, “estamos en la misma situación en la que estábamos en los días posteriores al huracán”, dijo Rafael Surillo Ruiz, alcalde de Yabucoa, en el extremo oriental de Puerto Rico.

Un examen de los datos y registros de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) demuestra el grado en que las labores de recuperación, tras los huracanes María e Irma, se han estado llevando a cabo en las islas del Caribe de Estados Unidos, donde la ayuda se ha estancado en comparación con algunos de los estados más propensos a desastres en el continente, dejando la infraestructura de las islas en la miseria y el limbo. Funcionarios de FEMA dicen que se han financiado 190 proyectos de recuperación a largo plazo en Puerto Rico, de más de 9 mil solicitudes. En las Islas Vírgenes de Estados Unidos, alrededor de 218 proyectos han recibido fondos, de más de mil 500 solicitudes.

En contraste, alrededor de 3 mil 700 proyectos de trabajo permanente, grandes y pequeños, cuentan con fondos por obligación en Texas, dos años después de que el huracán Harvey azotara la costa del Golfo en agosto del 2017. Más de 3 mil 700 proyectos de este tipo han sido financiados durante todo ese tiempo en Florida.

Tal disparidad pone en entredicho cómo un gobierno federal en Washington ha tratado a los ciudadanos en el continente, con representantes con derecho al voto en el Congreso y una voz en las contiendas presidenciales, en comparación con los ciudadanos en las islas. Para complicar aún más la situación, hay los problemas de corrupción, a menudo amplificados por el presidente Trump y, según dicen los isleños, por cuestiones raciales.“Al final del día, estamos hablando de la vida y el bienestar de seres humanos”, dijo Dyma Williams, directora ejecutiva interina del Hospital Gobernador Juan F. Luis en St. Croix. “Odio hacer la distinción entre los estadounidenses y los no estadounidenses, pero al final del día, no estamos siendo tratados de la misma manera que otros estadounidenses están siendo tratados”.