Estados Unidos

Se entrega a la Policía mujer que robó laptop a Pelosi

Riley June Williams fue acusada de entrada ilegal, alteración de la conducta del gobierno y alteración del orden público

Associated Press / Nancy Pelosi

The New York Times

martes, 19 enero 2021 | 08:45

Nueva York— Riley June Williams, una mujer de Pensilvania acusada por la Policía federal de tomar una computadora portátil de la oficina de la presidenta Nancy Pelosi durante el asalto al Capitolio este mes, se entregó a la policía local ayer lunes.

Williams, de 22 años, fue vista en un video tomando "una computadora portátil o disco duro" de la oficina de Pelosi, demócrata de California, según una denuncia presentada por el Departamento de Justicia el domingo. Las autoridades la acusaron de entrada ilegal, alteración de la conducta del gobierno y alteración del orden público.

Un exnovio de Williams se comunicó con el F.B.I. para identificarla en videos grabados durante el ataque. Según el expediente judicial, le dijo al F.B.I. que tenía la intención de vender la computadora portátil a un amigo en Rusia, que esperaba venderla al servicio de inteligencia exterior de Rusia. También le dijo al F.B.I. que la venta no se concretó.

Michael R. Sherwin, el fiscal de Estados Unidos en Washington, ha dicho que el robo planteó un riesgo para la seguridad nacional porque los alborotadores habían robado computadoras, discos duros y archivos de las oficinas de los legisladores.

También se puede ver a Williams en un video dirigiendo a las multitudes por una escalera dentro del Capitolio, gritando, "Arriba, arriba, arriba", según el expediente judicial.

Los agentes locales de aplicación de la ley en Harrisburg, Pensilvania, le dijeron al F.B.I. que el padre de Williams les había dicho que condujo con ella a Washington para protestar por los resultados de las elecciones y que regresaron juntos a Pensilvania después de separarse durante el día.

Su madre les dijo a los agentes de la ley locales que había huido desde entonces, y la policía descubrió que después del ataque había cambiado su número de teléfono y borrado lo que parecían ser sus cuentas de redes sociales.