Estados Unidos

Revelan cómo Trump sobrevivió al Covid

Su pronóstico se volvió tan preocupante que funcionarios creían que necesitaría ser intubado a un ventilador

Doug Mills / The New York Times / Donald Trump

The New York Times

jueves, 11 febrero 2021 | 15:22

Washington— Donald Trump estuvo más enfermo por Covid-19 en octubre pasado que lo que se reconoció públicamente, con los niveles de oxígeno en la sangre extremadamente bajos y en cierto momento con un problema de pulmón asociado con una neumonía causada por el virus, de acuerdo con cuatro personas con conocimiento de su condición.

Su pronóstico se volvió tan preocupante antes de que fuera llevado al Hospital Militar Nacional Walter Reed que funcionarios creían que necesitaría ser intubado a un ventilador, dijeron dos personas con conocimiento del asunto.

Dos personas familiarizadas con la salud del expresidente dijeron que tenía infiltrados pulmonares, que ocurren cuando los pulmones están inflamados y contienen sustancias como fluidos y bacterias. Su presencia, especialmente cuando un paciente está exhibiendo otros síntomas, puede ser un signo de un caso agudo de la enfermedad. Pueden ser fácilmente observados mediante rayos x, cuando partes de los pulmones parecen opacas, o blancas.

Los niveles de oxígeno en la sangre de Trump ya eran por sí mismo un motivo de extrema preocupación, bajando hasta los 80, de acuerdo con personas con conocimiento de su evaluación. La enfermedad es considerada severa cuando el nivel de oxígeno cae debajo de los 90.

Ya se había reportado que el entonces presidente había tenido problemas para respirar y fiebre el 2 octubre, el día que fue llevado al hospital, y los tipos de tratamiento que recibió indicaban que su condición era seria. Pero los nuevos detalles sobre su condición y sobre el esfuerzo desde el interior de la Casa Blanca para que tuviera acceso especial a un fármaco no aprobado para ayudarle con el virus deslumbran uno de los episodios más opacos de la Presidencia de Trump.

El expresidente se resistió a ser llevado al hospital, cediendo cuando aliados le dijeron que podría salir por su cuenta o esperar hasta que el Servicio Secreto lo obligara si se enfermaba más, dijeron dos personas con conocimiento de los eventos.

Mientras Trump estaba hospitalizado en Walter Reed, su equipo médico buscó minimizar lo severo de su condición, diciendo que que estaba mejorando. A los 74 años y con sobrepeso, era parte de la población más vulnerable al virus, y se le prescribieron tratamientos agresivos. Dejó el hospital luego de tres días, en los que en cierto momento dio un pequeño paseo en un vehículo para saludar a la multitud que se reunió afuera del edificio.

Una persona cercana al presidente negó que haya estado seriamente enfermo, repitiendo los comentarios del propio Trump sobre su convalecencia.

El médico personal de Trump, Sean Conley, dijo en esos momentos que la oxigenación de Trump no había llegado a abajo de 93.

Trump tuvo problemas para respirar en la Casa Blanca. Le administraron oxígeno dos veces antes de ser llevado a Walter Reed, como reconoció Conley después de que The New York Times lo informara.

Mientras aún estaba en la Casa Blanca, Trump recibió un medicamento desarrollado por la firma de biotecnología Regeneron Pharmaceuticals. El coctel de anticuerpos, que no está ampliamente disponible en ese momento, ayuda a las personas infectadas con el virus a combatirlo.

Después de que Trump fue hospitalizado, comenzó un régimen de esteroide, dexametasona, que generalmente se recomienda solo para pacientes con Covid-19 que tienen formas graves o críticas de la enfermedad, a menudo aquellos que necesitan ventilación mecánica u oxígeno suplementario.

Y recibió un tratamiento de cinco días del medicamento antiviral remdesivir. Los expertos médicos en ese momento creían que la medicación indicaba problemas pulmonares importantes.

En los días posteriores a su hospitalización, Trump estaba convencido de que el fármaco de Regeneron salvó su vida. "Soy la prueba de que funciona", dijo.

Esa línea se convirtió en un chiste entre los principales funcionarios de salud, que se cuestionaban si alguien iba a decirle a Trump que en realidad era un resultado de ensayo clínico fallido, ya que el objetivo de Regeneron es evitar que las personas sean hospitalizadas después de recibirlo, dijo un exalto funcionario de la Administración.