Reñidas elecciones en Kentucky levantan sospechas de fraude

Expertos en seguridad electoral temen que se repita si las elecciones presidenciales del 2020 son igual de cerradas

The New York Times
lunes, 11 noviembre 2019 | 10:33
The New York Times |

Unas horas después del cierre de las urnas en Kentucky el martes pasado, un usuario de Twitter, bajo el identificador @Overlordkraken1 publicó un mensaje a sus 19 seguidores diciendo que “acababa de destruir una caja de correos con votos republicanos”.

Estaba claro que la contienda por la gubernatura de Kentucky iba a ser terriblemente reñida, y que el titular republicano, Matt Bevin, podría estar cerca de la derrota. Pero en caso de que alguien se haya perdido el significado del reclamo de los votos destruidos, @Overlordkraken1 agregó un toque final a su tuit: “Adiós, Bevin”, escribió.

Para aquellos ansiosos de denunciar que hubo fraude cuando un estado republicano se inclina a favor del partido demócrata, el hecho de que @Overlordkraken1 no parecía estar en Kentucky —Louisville estaba mal escrito en la etiqueta de ubicación en su tuit, para empezar— no iba a interferir en el camino de una narrativa útil. Tampoco fue la decisión de Twitter de suspender su cuenta.

A las pocas horas del tuit de @Overlordkraken1, cuando se hizo evidente que Bevin se estaba quedando atrás en la votación, los conservadores y provocadores hiper-partidistas estaban publicando una foto de pantalla del mensaje, impulsado por lo que parecía ser una red de bots, y denuncias anticipadas de robo electoral en Kentucky. Las figuras derechistas de alto perfil pronto tuitearon sus propias teorías de conspiración sobre el robo de las elecciones, mensajes que a su vez fueron impulsados por más provocadores y bots, y la campaña de Bevin comenzó a hablar sobre “irregularidades” en la votación sin ofrecer ningún detalle o evidencia.

La conversación solo pareció intensificarse en los días posteriores, aunque aún no ha sido respaldada por ningún tipo de evidencia de que en verdad hubo fraude electoral. Pero con Bevin eligiendo no ceder, y las autoridades de Kentucky preparándose para hacer una revisión de todos los votos a insistencias del titular republicano, Kentucky se perfila como un estudio de caso sobre el impacto real de la desinformación, y un presagio de lo que funcionarios y expertos en seguridad electoral temen que llegue a suceder dentro de un año si las elecciones presidenciales del 2020 llegan a ser igual de reñidas.