Estados Unidos

¿Qué salió mal con la pandemia en Florida?

Los casos se salieron de control y alcanzaron picos más altos que los que Florida había visto antes

The New York Times

domingo, 29 agosto 2021 | 23:16

Associated Press | Estudiantes de una escuela en Miami, Florida

Miami— La oleada inesperada y no deseada de coronavirus que se está desarrollando ahora en Estados Unidos ha afectado con más fuerza a los estados que tardaron en adoptar las vacunas. Y luego está Florida.

Si bien los líderes de ese estado también rechazaron los encierros y las órdenes de cubrebocas, dieron prioridad a vacunar a las personas más vulnerables. El gobernador Ron DeSantis, un republicano, abrió sitios de vacunación masiva y envió equipos a comunidades de jubilados y hogares de ancianos. Los más jóvenes también se formaron para recibir las inyecciones.

DeSantis y los expertos en salud pública esperaban un aumento en los casos este verano, ya que la gente se reunió en interiores con aire acondicionado. Pero lo que sucedió fue mucho peor: los casos se salieron de control y alcanzaron picos más altos que los que Florida había visto antes. Siguieron hospitalizaciones. También lo hicieron las muertes, que son considerablemente más altas que las cifras alcanzadas actualmente en cualquier otro lugar del país.

La historia de Florida es una advertencia para lidiar con la reencarnación actual del coronavirus. Estados Unidos ha utilizado las vacunas como su principal arma pandémica. Pero Florida muestra que incluso un estado que hizo un gran esfuerzo por las vacunas (Florida ocupa el puesto 21 entre los estados en dar a personas de todas las edades al menos una inyección) puede ser aplastado por la variante Delta, alcanzando niveles alarmantes de hospitalizaciones y fallecidos.

Morgues y crematorios están llenos o a punto de llenarse. Los servicios públicos en Orlando y Tampa han pedido a los residentes que reduzcan el uso de agua para que el oxígeno líquido, que se usa en el tratamiento del agua, pueda conservarse para los hospitales. Hasta el viernes, Florida registraba un promedio de 242 muertes por virus al día, casi tantas como California y Texas juntas.

La mejor explicación de lo que ha sucedido es que las tasas de vacunación de Florida fueron buenas, pero no lo suficientemente buenas para su demografía. Tiene tanta gente mayor que incluso vacunar a una gran mayoría de ellos dejó desprotegidas a más de 800 mil personas.

Y Florida es Florida: la gente ha disfrutado de muchos meses de bares, fiestas y viajes, todas actividades propicias para la rápida propagación del virus.

A diferencia de lugares como Oregón, que está tomando medidas drásticas nuevamente, adoptando incluso los mandatos de cubrebocas al aire libre, DeSantis continúa manteniendo el rumbo, con la esperanza de salir adelante a pesar del devastador costo humano.

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