Estados Unidos

Presidencia de Trump marcada por el escándalo

Inicia hoy el cuarto año en la Casa Blanca con la más baja aprobación y un juicio político

Associated Press / Donald Trump

Reforma

lunes, 20 enero 2020 | 06:25

Washington— Donald Trump inicia hoy el cuarto año en la Casa Blanca con la más baja aprobación para un presidente en funciones desde 1945, pero fuertemente respaldado por la base republicana y los electores nacionalistas.

De acuerdo con el sitio Five Thirty Eight, el mandatario tiene ahora sólo 42 por ciento de aprobación. Sin embargo, goza de una férrea adulación entre sus simpatizantes que no dudan compararlo como una figura de nivel histórico.

"No se dejen engañar por la izquierda política... Defendamos la verdad de que el presidente Trump es el presidente más grande desde Abraham Lincoln", dijo en 2019 el actor Jon Voight, conocido activista conservador, comparando a Trump con el mandatario que terminó con la esclavitud.

La Presidencia de Trump ha quedado marcada desde el inicio por el escándalo de la interferencia rusa en la elección presidencial de 2016 -reconocida por las propias agencias de inteligencia de EU-, la investigación del fiscal especial Robert Mueller y una cierta bonanza de crecimiento económico.

Y ahora, el Mandatario hace historia como el primer Presidente de Estados Unidos que es sometido a un proceso de juicio político en el Congreso en su primer periodo de Gobierno.

Pese a ello, Trump enfrenta una paradoja rumbo a la reelección en noviembre de este año porque, de acuerdo con encuestas recientes en Estados claves para ganar la elección como Florida o Wisconsin, su aprobación es mucho más alta que el promedio nacional.

"La gente de Florida está profundamente dividida sobre el Presidente y el proceso de juicio político. No obstante, Trump continúa desempeñándose mejor en Florida que en las encuestas nacionales", dijo Kevin Wagner, profesor de ciencia política en la Universidad Atlántica de Florida en Boca Ratón.

Con 90 por ciento de apoyo entre la base republicana, Trump es visto como un Presidente que ha cumplido con sus promesas hechas en la campaña de 2016 que van desde sacar a EU del Acuerdo de Cambio Climático de París hasta la nominación exitosa de dos jueces conservadores a la Suprema Corte.

De acuerdo con un análisis del "Trump-o-metro" (Trump-O-Meter, en inglés) desarrollada por PolitiFact, el magnate neoyorquino habría cumplido al menos parcialmente con el 27 por ciento de las 102 promesas de campaña, incluida las fuertes restricciones a la migración legal e ilegal hacia EU.

Entre las promesas consideradas "cumplidas" están el eliminar la mayor parte de las regulaciones federales para sectores como la minería y el lograr en 2018 el traslado de la Embajada de EU en Israel de Tel Aviv a Jerusalén, un regalo a la base evangélica conservadora.

En el área comercial, expertos como Gustavo Flores-Macías, profesor de Gobierno en la Universidad de Cornell en Ithaca, consideran que la conclusión del nuevo acuerdo comercial con México y Canadá (T-MEC) y la primera fase del acuerdo con China le ayudarán a animar a los nacionalistas.

"El nuevo acuerdo le dará al Presidente un importante impulso político hacia las elecciones de noviembre, ya que le permite reclamar crédito por cumplir con sus promesas de campaña y por extraer mejores términos para avanzar los intereses de EU en el extranjero", dijo Flores-Macías.

Pero entre el 42 por ciento de aquellas promesas "no cumplidas" o "estancadas" por Trump están puntos claves como el liberar sus declaraciones fiscales una vez que concluyera una supuesta auditoría pendiente o el lograr que México pagara directamente por construir un muro fronterizo.

Si bien la Oposición demócrata no logrará tener los 67 votos necesarios en el Senado para lograr su destitución por el uso personal de la diplomacia estadounidense frente a Ucrania, Trump inicia así el que podría ser el último año de su Presidencia de no ganar la reelección el próximo noviembre.

El mero hecho de convertirse en el tercer Presidente de la historia de EU en enfrentar un juicio de destitución es algo que marcará su mandato. Según un ex funcionario citado por el sitio de internet Político, Trump está vuelto "loco" con lo que significa el juicio y obsesionado con su imagen.