Preocupa a ganaderos y agricultores políticas migratorias de Trump

Los granjeros están teniendo dificultades con la reducción en la mano de obra debido al menor número de personas que se internan ilegalmente al país

The New York Times
lunes, 18 marzo 2019 | 10:06
Tomada de Internet

Homer, Nueva York— A Mike McMahon los temores no lo dejan dormir: si multan a uno de sus trabajadores indocumentados, podrían auditar a toda su granja. Si los agentes inmigratorios detienen a otro, tal vez los demás huyan. Y si desaparece de la noche a la mañana su mano de obra indocumentada, no hay nadie para ocupar su lugar.

“Hay gente que dice, regrésenlos y construyan el muro’”, dice McMahon. “Pero si eso pasara los anaqueles de la tienda de abarrotes estarían vacíos”.

Desde hace largo tiempo es secreto a voces que la industria lechera del norte de Nueva York sólo ha logrado sobrevivir gracias a que su planta laborar está conformada por inmigrantes indocumentados. Ahora, la región se ha vuelto el centro nacional del debate en torno al combate del presidente Trump contra los inmigrantes indocumentados y la función de éstos en la agricultura.

Durante el último año las tensiones han alcanzado tal nivel que el gobierno Andrew M. Cuomo describió como imprudentes a los agentes federales, acusando a Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) de violar los derechos de los agricultores y ganaderos al perseguir a los inmigrantes indocumentados.

Cuomo se refería a una redada en una granja lechera, durante la cual se esposó a un granjero que protestó asegurando que agentes de ICE estaban maltratando a uno de sus trabajadores. El hombre señaló que la corporación no tenía orden de cateo para entrar a su granja.

Las presiones locales reflejan los desafíos más amplios que tienen ante sí los granjeros de todo el país que recurren a trabajadores indocumentados. Los granjeros están teniendo dificultades con la reducción en la mano de obra debido al menor número de migrantes que se internan ilegalmente al país y a que los migrantes radicados desde hace mucho aquí están volviéndose demasiado viejos para el trabajo de campo.

Este año la guerra comercial de Trump y el clima extremoso han complicado la escasez de trabajadores, obligando a algunos agricultores a sembrar cultivos de mayor valor, reducir sus parcelas y considerar vender sus tierras.

Las granjas lecheras pequeñas se han visto muy afectadas por las medidas más estrictas de inmigración debido a que sus trabajadores están bajo la lupa tanto por parte de ICE como de la Patrulla Fronteriza.

Quienes respaldan las políticas inmigratorias más estrictas dijeron comprender los problemas de los pequeños agricultores y granjeros. Pero señalaron que al depender de mano de obra barata e indocumentada se afectaría a largo plazo la agricultora estadounidense.

Argumentan que las medidas inmigratorias podrían obligar a las granjas a fusionarse y mecanizarse y que tal vez eso sea difícil para los pequeños agricultores y granjeros, pero que a la industria la volvería más competitiva a nivel mundial.

En Washington, los legisladores de distritos con alto número de granjas lecheras han intentado reformar el programa legal de trabajadores huéspedes para que no sólo se incluyan los de temporada. La actividad de las lecherías abarca todo el año.

Hasta ahora, los esfuerzos de los legisladores han sido infructuosos. Quedan atrapados entre los conservadores que consideran amnistía cualquier tipo de dispensa y los demócratas que desean una reforma inmigratoria más amplia.