Estados Unidos

Preocupa a expertos cómo Trump lidiaría con una epidemia de coronavirus

Cuando Barack Obama enfrentó un brote de ébola, Trump exigió medidas extremas como negarles el regreso a médicos estadounidenses

Associated Press

The New York Times

martes, 11 febrero 2020 | 09:29

Washington.- Cuando un brote del virus del Ébola tocó las costas de Estados Unidos a mediados del 2014, Donald J. Trump, quien todavía no era presidente, expresó sus fuertes opiniones sobre cómo el país debería actuar.

Trump, quien ha hablado abiertamente sobre su fobia a los gérmenes, siguió muy de cerca la epidemia y ofreció sus severos comentarios sobre lo peligrosa que era la respuesta de la administración de Obama. Exigió tomar medidas draconianas como cancelar vuelos, forzar cuarentenas e incluso negarles el regreso a los médicos estadounidenses que habían contraído la enfermedad en África.

“Un paciente con ébola será traído a Estados Unidos dentro de unos días; ahora sé con certeza que nuestros líderes son incompetentes. ¡MANTÉNGALOS FUERA DE AQUÍ! ” Trump tuiteó el 31 de julio después de enterarse de que un médico estadounidense sería evacuado a Atlanta desde Liberia. “Estados Unidos no puede permitir que las personas infectadas con EBOLA regresen”, escribió Trump al día siguiente, y agregó: “Las personas que van a lugares lejanos para ayudar son geniales, ¡pero deben sufrir las consecuencias!”

En casi 50 tuits, así como en entrevistas en Fox News y otros canales, Trump apoyó prohibiciones de vuelo y cuarentenas estrictas y calificó el despliegue de tropas del presidente Barack Obama en África Occidental para combatir la enfermedad como una medida “moralmente injusta”.

Muchos expertos en salud calificaron las respuestas de Trump como extremas, señalando que los trabajadores de salud probablemente habrían enfrentado una muerte agonizante si no hubieran sido evacuados a hospitales estadounidenses. Ex funcionarios de la administración de Obama dijeron que su comentarios avivaron el alarmismo en los medios de comunicación y difundieron el miedo entre el público.

Ahora, Trump enfrenta a otra epidemia en forma del coronavirus, esta vez al frente de las agencias de salud y seguridad nacional del país. La enfermedad ha infectado a pocas personas en Estados Unidos, pero los funcionarios de salud temen que pronto se propague más ampliamente. Y aunque Trump hasta ahora se ha mantenido alejado del problema, los expertos en salud pública temen que su miedo extremo a los gérmenes, el desdén por la experiencia científica y burocrática y su desconfianza hacia los extranjeros puedan ser una peligrosa combinación, si termina supervisando un brote severo de la enfermedad dentro del territorio nacional.