Estados Unidos

No se trató estrictamente de un intento de golpe de estado

Aunque algunas personas que irrumpieron en el Capitolio estaban armadas, no parecieron ser parte de ninguna organización militar

The New York Times

The New York Times

jueves, 07 enero 2021 | 18:19

¿Las acciones del presidente Trump y de algunos de sus simpatizantes --- incluyendo el esfuerzo que hizo Trump el sábado para presionar al secretario de Estado de Georgia para anular los resultados de la votación estatal en la elección presidencial, y el que ayer haya incitado abiertamente a la muchedumbre que luego atacó el Capitolio de Estados Unidos --- constituyen un intento de golpe de estado?

Si la pregunta es si esas acciones son gravemente serias como un golpe de estado, la respuesta es sí, comentó Erica de Bruin, una politóloga del Colegio Hamilton, quien ha realizado investigaciones sobre golpes de estado durante más de una década.

Aunque el violento y anti-democrático ataque contra el Capitolio no encaja en la definición técnica de un golpe de estado aun cuando el presidente lo incitó y alentó. Eso importa, dicen los expertos, debido a que se requieren otras acciones para impedir que este tipo de ataque dañe la democracia.

Un golpe de estado es un intento ilegal de tomar el poder a través de la fuerza o la amenaza de fuerza, usualmente involucrando por lo menos una parte del ejército o de las fuerzas de seguridad formales, aunque en algunas ocasiones están respaldados por paramilitares u otro tipo de grupos armados.

Eso no es lo que sucedió ayer en Washington.

 Aunque algunas personas que irrumpieron en el Capitolio estaban armadas, no parecieron ser parte de ninguna organización militar o rebelde. Y aunque Trump alentó a sus seguidores en su capacidad de líder de su movimiento, no trató de llamar al ejército para solicitar su ayuda, ni usó el poder formal de la presidencia para ayudarlos, comentó Anunihal Singh, profesor del Colegio de Guerra Naval cuya investigación se enfoca en los golpes de estado.

El ataque de ayer y el que Trump lo haya alentado encaja perfectamente en la categoría de dictadura. Y para combatir ese tipo de problemas anti-democráticos se requieren tácticas diferentes a las que serían usadas en contra de un golpe de estado.