Estados Unidos

'No le importaba que no pudiera respirar'

La adolescente que grabó el video donde someten a George Floyd testificó ayer

Agencia Reforma

martes, 30 marzo 2021 | 18:52

Minneapolis— Mientras los espectadores suplicaban al oficial de policía Derek Chauvin que le quitara la rodilla del cuello a George Floyd, el agente simplemente les dirigió una mirada "fría" y "despiadada", testificó ayer Darnella Frazier, la adolescente que grabó el desgarrador video del arresto del afroamericano en la capital de Minnesota, en mayo pasado.

La joven es una de los varios testigos que acudieron ayer a la corte en el segundo día de juicio por asesinato contra Chauvin, de 45 años, y que, con su testimonio, mostraron un retrato insensible tanto del ex policía como de los otros oficiales involucrados.

Aquel 25 de mayo, Darnella Frazier se dirigía a la tienda de conveniencia Cup Foods con su primo de 9 años para comprar algunos bocadillos, cuando vieron el arresto del afroamericano por tratar de pasar, en la misma tienda, un billete falso de 20 dólares.

"Veo a un hombre en el suelo y veo a un policía arrodillado sobre él", contó al jurado. "(Floyd estaba) aterrorizado, asustado, suplicando por su vida".

En un relato entre lágrimas, Frazier, detalló que Chauvin seguía arrodillado sobre Floyd y que su compañero Tou Thao detuvo a la multitud, incluso cuando uno de los espectadores se identificó como bombero y suplicó repetidamente que le revisara el pulso.

"Definitivamente pusieron sus manos sobre su porra, y todos nos retiramos", dijo la joven, quien tenía 17 años cuando grabó el video que se viralizó en redes sociales.

"Él (Chauvin) simplemente nos miró y nos miró. Tenía esa mirada fría, sin corazón. No le importaba. Parecía que no le importaba lo que estábamos diciendo".

Si bien Frazier sostuvo que lamenta no haberse involucrado físicamente con el oficial para detenerlo, reconoció que fue Chauvin quien finalmente tuvo la culpa.

"Han sido noches de estar disculpándome y disculpándome con Floyd por no haber hecho más", relató. "(Pero) no se trata de lo que yo debería haber hecho, es lo que él (Chauvin) debería haber hecho".

Frazier también indicó que los transeúntes se sintieron cada vez más molestos por el tratamiento que le estaban dando a Floyd y se volvieron más y más ruidosos, y cada vez "más a medida que Chauvin se volvía más insensible".

En ese sentido, el abogado de Chauvin, Eric Nelson, trató de usar la misma evidencia para demostrar que el ex policía y sus compañeros se encontraban en una situación cada vez más tensa que los distraía, con la creciente multitud cada vez más enojada.

Otra transeúnte, Alyssa Funari, de 18 años, testificó entre lágrimas que también se sintió impotente para intervenir cuando vio a Floyd luchando por respirar mientras Chauvin se arrodillaba sobre su cuello y otros oficiales inmovilizaban su parte inferior del cuerpo.

"Sentí que realmente no había nada que pudiera hacer como espectadora", señaló Funari, y agregó que sentía que le estaba fallando a Floyd.

"Técnicamente, podría haber hecho algo, pero realmente no podía hacer nada físicamente (...) porque el poder más alto estaba allí en ese momento", dijo, explicando que un oficial detuvo a la multitud.

Donald Williams, de 33 años y un instructor de artes marciales mixtas que también estuvo presente aquel 25 de mayo, afirmó que Floyd ya estaba en "peligro" cuando él llegó al lugar.

"Se notaba que a duras penas estaba tratando de respirar", indicó.

El testigo contó que Floyd fue retenido por Chauvin utilizando una llave conocida en artes marciales como "enganche de sofoco" y que lo vio perder el conocimiento.

Agregó que, en un momento, Thao, que estaba controlando a la multitud, le puso una mano sobre su pecho para detenerlo y admitió haberle dicho al oficial que los golpearía si lo tocaba de nuevo.

Después de que una ambulancia se llevó a Floyd, Williams llamó al número de emergencias 911 porque creyó que fue "testigo de un homicidio".

Chauvin está acusado de asesinato y homicidio involuntario tras inmovilizar al hombre esposado de 46 años contra el pavimento por lo que los fiscales dijeron que fueron 9 minutos y 29 segundos. El cargo más grave contra el oficial ahora despedido conlleva hasta 40 años de prisión.

La defensa ha argumentado que Chauvin hizo lo tenía que hacer y que la muerte de Floyd no fue causada por el oficial, sino por una combinación de uso de drogas ilegales, enfermedades cardíacas, presión arterial alta y la adrenalina que fluía por su cuerpo.