Estados Unidos

Migrantes separados de sus hijos los volverán a ver... lograron entrar a EU

Padres de Honduras, Guatemala y México serán las primeras familias en reunirse desde que Biden tomó medidas para desentrañar la política de 2018

The New York Times

The New York Times

lunes, 03 mayo 2021 | 10:36

Cuatro padres de México y Centroamérica que se encontraban entre los miles de migrantes deportados sin sus hijos, bajo la controvertida política de separación familiar de la administración de Trump, podrán reunirse con sus hijos en Estados Unidos esta semana, dijeron funcionarios estadounidenses ayer, domingo.

Los padres, que son de Honduras, Guatemala y México, serán las primeras familias en reunirse en Estados Unidos desde que la administración de Biden comenzó a tomar medidas para desentrañar la política de 2018 que intentaba disuadir a las familias de intentar ingresar al país separando a los niños y niñas de sus padres.

Se espera que otros 30 migrantes puedan ingresar al país entre 30 y 60 días para reunirse con sus hijos, quienes como la mayoría de los demás han estado viviendo con familiares en Estados Unidos, según dos fuentes familiarizadas con los planes de la administración.

“Son niños que tenían 3 años al momento de la separación. Son adolescentes que han tenido que vivir sin sus padres durante sus años más formativos”, dijo Alejandro Mayorkas, secretario de Seguridad Nacional, al anunciar las inminentes llegadas.

Las cuatro mujeres programadas para cruzar la frontera en Texas y California esta semana, se encuentran entre los padres de unos 5 mil 500 niños que se sabe que fueron separados bajo la política de tolerancia cero introducida oficialmente por el expresidente Donald J. Trump en la primavera de 2018. Más de 1 mil permanecen separados, principalmente porque uno de los padres fue expulsado de Estados Unidos.

Mayorkas dijo que no podía proporcionar detalles sobre las familias debido a consideraciones de privacidad, y solo dijo que dos de las madres habían sido separadas de sus hijos a finales de 2017, antes de que la administración de Trump extendiera la política a toda la frontera suroeste.

Los defensores de los inmigrantes y los abogados acogieron con beneplácito la decisión de traer a un puñado de padres a Estados Unidos, pero dijeron que se debe hacer más para abordar el daño infligido por la política de Trump.