Estados Unidos

La pesada carga del único senador republicano afroamericano

Al llegar al Congreso, Tim Scott tuvo que desconectar su teléfono porque las llamadas que recibía hacían llorar a sus colaboradores

Associated Press
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martes, 23 junio 2020 | 14:46

Washington— Cuando se postuló por primera vez, le escribieron “n....” en su jardín. Al llegar al Congreso, tuvo que desconectar su teléfono porque las llamadas que recibía hacían llorar a sus colaboradores. Incluso cuando accedió al Senado, Washington fue otro sitio donde lo paraba la policía.

El senador Tim Scott, de Carolina del Sur, siempre fue renuente a hablar de la raza, pero ahora ya no puede evitarlo y trata de hacerle comprender a su Partido Republicano lo que es ser un afroamericano que por el espejo retrovisor ve las luces de la policía.

En una entrevista con la Associated Press Scott dijo que la policía lo paró “más de 18 veces”.

“Me digo a mí mismo lo bendecido y afortunado que soy de haber tenido 18 encuentros y haber salido bien librado de todos”, manifestó.

Scott lleva una pesada carga sobre sus hombros: Es el único senador republicano afroamericano. Y encabeza un grupo de tareas de su partido que propondrá reformas policiales. Al mismo tiempo, tiene una oportunidad histórica de hablarles a los republicanos acerca de la raza en su condición de conservador, cristiano y sureño, del estado donde empezó la guerra civil.

Rechaza la idea de que el racismo está arraigado en el sistema, como sostienen legisladores demócratas afroamericanos que piden reformas más profundas que las que contempla su panel. Afirma que el cambio se tiene que dar en el corazón de las personas. Comparte sus experiencias y cuenta que este mismo año fue parado por la policía por no poner la luz de giro tempranamente para cambiar de carril o, como dice él, “por manejar siendo negro”.

“No me imagino la presión que debe sentir como el único republicano afroamericano”, comentó la representante Karen Bass, presidenta de Bloque Negro de la cámara baja, en una entrevista. “Tiene que sentarse con todos esos senadores y hablar de sus experiencias y esperar que empaticen de algún modo”, señaló Bass, quien dirige el panel demócrata que trabaja en reformas policiales y conoce a Scott desde hace años.

“Es agotador”, acotó. “El racismo es agotador”.

Cuando se sucedían las manifestaciones por la muerte de George Floyd en Minnesota y el mundo entero condenaba las tácticas policiales y las injusticias raciales, Scott se acercó al presidente del Senado Mitch McConnell durante un almuerzo semanal de los senadores republicanos y le dijo al oído que quería ser parte del equipo que trabajaba en ese proyecto de ley.

“Soy el tipo que tiene experiencia en esto”, le dijo a McConnell, quien aceptó.

Estas reformas son hoy una nueva prioridad para los republicanos, que se describen como el partido de Abraham Lincoln pero han adoptado el principio de “ley y orden” que postula el presidente Donald Trump.

“Trabajó toda su vida para llegar a este momento”, dijo el líder republicano de la cámara baja Kevin McCarthy.

Un abuelo de Scott trabajó en una plantación de algodón cuando él era niño y su abuela limpiaba casas. El padre fue militar y la madre una ayudante de enfermera que trabajaba dos turnos para que a él y a su hermano no les faltase nada. Todos le enseñaron a ser firme frente a la adversidad.

Pertenece a una generación de legisladores republicanos --junto con McCarthy y Marco Rubio, a quienes considera sus amigos-- que se formaron durante los años de Ronald Reagan y que creen en la prédica conservadora de que el esfuerzo es recompensado. Fue elegido representante con la ola del Tea Party en el 2010. Dos años después heredó una banca vacante en el Senado y en el 2014 la conquistó por méritos propios.

Luego de las muertes de Michael Brown en Missouri en el 2014 y de Walter Scott en Carolina del Sur en el 2015, escribió que “cada vez resulta más difícil no hablar de esto”.

Empezó a hacerlo en una serie de discursos en el Senado sobre sus experiencias y ahora está frente a este momento histórico, redactando la legislación con reformas policiales.

“Ha logrado ampliar la conversación acerca de la comunidad afroamericana... y de cómo encajamos” en el país, dijo Stephen Gilchrist, director ejecutivo de la Cámara de Comercio Afroamericana de Carolina del Sur. “Sí, lo critican porque, en muchos sentidos, no sigue la prédica” de la mayoría.

Scott objeta más a quienes cuestionan desde la izquierda sus decisiones políticas en su condición de afroamericano que a sus correligionarios que apenas saben del impacto del racismo. En el 2017 criticó al presidente Donald Trump por haber dicho que había gente buena “en ambos bandos” durante incidentes entre manifestantes y grupos neonazis en Charlottesville, Virginia. Desde entonces bloqueó a algunos candidatos del mandatario a cargos judiciales. Destaca que si bien él es el único senador republicano afroamericano, entre los demócratas hay solo dos.