Estados Unidos

La forma en que la idea de Trump de tomarse una foto provocó un caos en un parque

El mandatario arribó este lunes a la Oficina Oval molesto por las imágenes que aparecieron en la televisión

Associated Press

The New York Times

martes, 02 junio 2020 | 22:32

Washington— Después de un fin de semana de protestas que llegaron hasta el patio frontal y forzó al presidente Trump a retirarse brevemente a un bunker situado debajo de la Casa Blanca, el mandatario arribó este lunes a la Oficina Oval molesto por las imágenes que aparecieron en la televisión, y porque alguien pudiera pensar que se estaba ocultando y que estaba ansioso por entrar en acción.

Quería enviar al ejército a las ciudades estadounidenses, una idea que provocó una acalorada discusión entre sus asesores que alzaron la voz. Sin embargo, al final del día, urgido por su hija Ivanka Trump, utilizó una manera más personal de demostrar su rudeza --- cruzaría la Plaza Lafayette para dirigirse a una iglesia que quedó dañada por un incendio ocurrido la noche anterior.

El único problema es que el plan desarrollado durante la mañana de ese día para ampliar el perímetro de seguridad alrededor de la Casa Blanca no había sido llevado a cabo.

Cuando el procurador general William P. Barr llegó a la Casa Blanca para hacer una inspección personal la tarde del lunes, descubrió que los manifestantes seguían en la parte norte de la plaza.

Para que el presidente pudiera llegar a la Iglesia de San Juan, tenía que estar despejada. Barr dio la orden de que los dispersaran.

Eso dio lugar a un estallido de violencia que no había sido vista a la sombra de la Casa Blanca en generaciones.

La escena del caos --- a escasos 1 mil pies de retirado del símbolo de la democracia estadounidense --- que precedió una caminata evocó las imágenes más comúnmente asociadas con los países autoritarios, aunque eso no molestó al presidente, quien desde hace tiempo ha flirteado con los hombres fuertes extranjeros y ha expresado envidia respecto a su habilidad para dominar.

Durante su mandato, TRrump ha generado preocupación sobre lo que los críticos ven como un instinto autocrático, incluyendo su afirmación de “hacer lo que él quiera”, sus ataques a las instituciones cuasi-autónomas del gobierno como el FBI o el inspector general y sus esfuerzos por desacreditar las fuentes de información que lo hacen enojar, como los medios de comunicación que él ha denunciado como “los enemigos de la gente”.

Y cuando la historia de la presidencia de Trump sea escrita, el enfrentamiento en la Plaza Lafayette será recordada como uno de sus momentos definitorios.