Estados Unidos

La falla de Trump: Su prisa por abandonar el liderazgo en la lucha contra la pandemia

Todos los días el jefe de gabinete de la Casa Blanca se reunió con asesores para advertir a la administración lo que se había convertido en un desastre de salud pública, económica y política

The New York Times

The New York Times

sábado, 18 julio 2020 | 13:16

Washington— Cada día a las 8 de la mañana, mientras la crisis del coronavirus estaba aumentando en el mes de abril, Mark Meadows, el jefe de gabinete de la Casa Blanca, se reunió con un pequeño grupo de asesores para advertir a la administración lo que se había convertido en un desastre de salud pública, económica y política.

Sentados alrededor de la mesa de conferencias de Meadows y en un sillón de su oficina al fondo del pasillo de la Oficina Oval, estuvieron conscientes de su papel inmediato como personas prácticas encargadas de resolver problemas, producir más ventiladores, encontrar más equipo de protección personal y realizar más pruebas para detectar el virus.

Sin embargo, su objetivo final era cambiar la responsabilidad para luchar contra la pandemia, de la Casa Blanca a los estados. Ellos se refirieron a este proceso como “la entrega de autoridad a los estados”, y fue el centro de lo que se convirtió de inmediato en un error garrafal y una catastrófica política y un intento de huir de la culpa debido a una crisis que abarcó todo el país --- siendo tal vez una de los errores más grandes de liderazgo presidencial en generaciones.

Durante el período crítico que empezó a mediados de abril, el presidente Trump y su equipo se convencieron a sí mismos que la pandemia estaba disminuyendo, y que les habían dado a los gobiernos estatales todos los recursos que necesitaban para contener el resto de los “rescoldos” y que era tiempo de levantar el cierre.

Al hacerlo, el presidente ignoró las advertencias de que las cifras podrían seguir disminuyendo sólo si se mantenía la distancia social, apresurándose, por el contrario, a reiniciar la economía y continuar con su campaña de reelección.

Aun cuando un grupo de funcionarios estatales y expertos de salud le advirtieron que la pandemia estaba lejos de ser controlada, Trump, en cuestión de días, pasó de proclamar que sólo él tenía la autoridad de decidir cuándo se reabriría la economía y luego presionó para pasarle esa responsabilidad a los estados.