Investigará Cámara Baja amenaza de despidos a personal de la NOAA

El jefe de la dependencia federal científica habría sido obligado a apoyar las declaraciones erróneas de Trump sobre el huracán Dorian

The New York Times
miércoles, 11 septiembre 2019 | 10:08
The New York Times |

Washington.- Un comité del Congreso abrió una investigación el miércoles sobre un informe de que el secretario de comercio, Wilbur L. Ross Jr. obligó al jefe de una dependencia federal científica que apoyara las declaraciones erróneas del presidente Trump sobre el huracán Dorian.

En una carta dirigida a Ross, altos funcionarios de la Comisión de Ciencia, Espacio y Tecnología de la Cámara de Representantes exigieron documentos e información relacionados con una declaración inusual y sin firmar que la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica emitió el viernes y que se percibía como un reproche a sus propios científicos por contradecir la afirmación del presidente Trump de que Alabama estaba en el paso del huracán Dorian.

“Estamos profundamente perturbados por la politización de los pronósticos climáticos de NOAA con el propósito de apoyar declaraciones incorrectas del presidente”, según escribió la Representante Eddie Bernice Johnson, la presidenta del comité, junto con el Representante Mikie Sherrill, presidente del panel de supervisión. .

Un vocero del Departamento de Comercio negó los informes y dijo en un comunicado enviado por correo electrónico que, “El Secretario Ross no amenazó con despedir a ningún miembro del personal de NOAA por pronósticos y declaraciones públicas sobre el huracán Dorian”

El 1 de septiembre, Trump escribió en Twitter que Dorian golpearía a Alabama “más fuerte de lo previsto”. Unos minutos más tarde, la oficina del Servicio Nacional Meteorológico en Birmingham, Alabama, misma forma parte de NOAA, publicó en Twitter que “Alabama NO será impactado por Dorian. “Repetimos, el huracán Dorian no impactará a Alabama “(Alabama no fue golpeado por el huracán).

Luego, el viernes pasado, Ross, cuyo departamento tiene autoridad sobre NOAA, llamó a Neil Jacobs, jefe interino de NOAA, diciéndole que el personal político de la dependencia sería despedido si la situación no se solucionaba, según tres personas familiarizadas con la conversación. Más tarde ese día, NOAA emitió la declaración sin firmar que contradecía a su oficina en Birmingham, diciendo que la declaración del Servicio Nacional Meteorológico era “inconsistente con las probabilidades de los mejores pronósticos disponibles en ese momento”.

La declaración de NOAA provocó la indignación entre los científicos, quienes acusaron a la administración de querer politizar el servicio meteorológico.