Estados Unidos

Intensifica Trump sus ataques contra la OMS

El presidente amenazó con recortar sus fondos permanentemente a la Organización Mundial de la Salud

The New York Times

The New York Times

martes, 19 mayo 2020 | 07:40

Nueva York.- El presidente Trump amenazó con cortar permanentemente todos los fondos a la Organización Mundial de la Salud ayer lunes por la noche, una dramática escalada de sus repetidos intentos de desviar la culpa de su manejo de la pandemia que ha matado a más de 90 mil personas en los Estados Unidos durante los últimos meses.

En una carta nocturna de cuatro páginas dirigida al director general de la OMS, el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, Trump acusó al grupo de salud global de no actuar con la suficiente rapidez y agresividad contra el virus en sus primeros días, denunciando a la organización por los mismos pasos en falso y fracasos que se han dirigido a él y su administración.

Los expertos en salud pública han dicho que las negaciones públicas del presidente de los peligros del virus retrasaron la respuesta estadounidense, que incluyó pruebas demoradas y una falla en el almacenamiento de equipo de protección.

En la carta, el presidente dijo que la OMS declaró tardíamente el brote de una emergencia de salud pública de preocupación internacional el 30 de enero, más de un mes después de que se detectó el virus por primera vez. Pero Trump no declaró una emergencia nacional hasta semanas después, a pesar de estar al tanto del virus y sus peligros.

Trump también escribió que Estados Unidos reconsideraría su membresía en la OMS porque "claramente no servía a los intereses de Estados Unidos".

La amenaza de cortar la asistencia a la OMS es un ejemplo de la visión del presidente de Estados Unidos sobre la ayuda exterior, en la que Trump ha dejado en claro que está a favor de retirarse de las obligaciones internacionales que llama burlonamente parte de una agenda globalista que es perjudicial para los intereses estadounidenses. Pero al congelar el apoyo al grupo en medio de una emergencia de salud global, el presidente se arriesga a renunciar al papel habitual de Estados Unidos como líder mundial en salud.