Estados Unidos

Influyen carencias de hospitales mexicanos en cifra de muertes por Covid

Algunos pacientes mueren por negligencia o errores que, a decir de médicos y enfermeros, se pueden evitar fácilmente

The New York Times

jueves, 28 mayo 2020 | 09:23

The New York Times

Las muertes sin sentido son las que más atormentan a médicos y enfermeros: el hombre que murió porque un enfermero desconectó su ventilador. El paciente que murió de choque séptico porque nadie monitoreó sus signos vitales. Las personas cuyos tubos respiratorios se obstruyeron después de ser abandonados en sus camas de hospital durante horas.

En México no solo el coronavirus está cobrando vidas. El deteriorado sistema de salud del país también está matando gente.

Años de negligencia ya han sufrido daños en el sistema de salud de México, dejándolo peligrosamente corto de médicos, enfermeros y equipos para combatir un virus que ha abrumado a naciones mucho más ricas.

Ahora, la pandemia empeoró las cosas: más de 11 mil trabajadores de la salud mexicanos se han enfermado, una de las tasas más altas del mundo, y mermaron las ya débiles filas de los hospitales. Algunos hospitales han perdido a la mitad de su personal a causa de la enfermedad y absentismo. Otros se están quedando sin equipo básico, como monitores cardíacos.

La escasez ha tenido consecuencias devastadoras para los pacientes, según entrevistas con trabajadores de la salud en todo el país. Varios médicos y enfermeros relataron decenas de muertes prevenibles en los hospitales, resultado de negligencia o errores que nunca debieron haber sucedido.

"Hemos tenido muchas, muchas defunciones tontas ", dijo Pablo Villaseñor, médico del Hospital General de Tijuana. "No es el virus lo que está matando, es la falta de atención adecuada".

Los pacientes mueren porque se les dan medicamentos incorrectos, o la dosis incorrecta, dicen los trabajadores de la salud. Los guantes protectores en algunos hospitales son tan viejos que se rompen en el momento en que se ponen, añaden los enfermeros. Las personas a menudo no reciben la sedación adecuada, luego se despiertan y se sacan sus propios tubos de respiración, cuentan empleados hospitalarios.

Adriana de la Cruz, enfermera en el hospital Dr. Belisario Domínguez, en la zona sureste de Ciudad de México, dijo que la fuerza de trabajo sobrecargada, y a menudo sin entrenamiento, ha cometido errores evidentes, un gran costo.

Conforme la población de México cambió durante la última década, el gobierno mantuvo bajos los fondos hospitalarios, dedicando menos del tres por ciento del producto nacional a la atención médica. Los datos del Banco Mundial figuran para 2017, mucho antes de que López Obrador asumió la carga, solo dos países en Centro y Sudamérica gastaron menos que México en proporción a sus economías: Guatemala y Venezuela.

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