Estados Unidos

Indaga Senado origen de investigación del FBI en torno a Rusia

El inspector general del Departamento de Justicia, Michael E. Horowitz, rinde testimonio ante el Comité Judicial

Associated Press

The New York Times

miércoles, 11 diciembre 2019 | 10:54

Washington.- En una larga declaración de apertura, el senador Lindsey Graham de Carolina del Sur, el presidente republicano del Comité Judicial y un aliado cercano de Trump, no impugnó el hallazgo del inspector general, Michael E. Horowitz, de que la investigación que el FBI abrió en torno a Rusia cumplió con los estándares establecidos. Pero Graham criticó al FBI por cómo se desarrolló dicha investigación.

“Supongamos que hubo un predicado legal para abrir una investigación de contrainteligencia”, dijo Graham. “Lo que se ha descrito como algunas irregularidades, con el paso del tiempo se convierte en una conspiración masiva para defraudar al tribunal de la Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera (FISA), vigilar ilegalmente a un ciudadano estadounidense y mantener abierta una operación contra un presidente de Estados Unidos, violando todas las normas conocidas por el estado de derecho”.

Graham dijo que la oficina de investigación estaba actuando como “el viejo FBI” cuando estaba al mando de su antiguo director, J. Edgar Hoover, quien “quería intimidar a las personas y descubrir qué estaba pasando en su vidas y la ley se fuera al demonio”.

Graham se enfocó en el hallazgo de Horowitz de que un abogado del FBI de nivel inferior había alterado un correo electrónico de la CIA que fue utilizado para solicitar la renovación de una orden para interferir las comunicaciones de Carter Page, un ex asistente de campaña de Trump, de manera que evitó que el tribunal llegara a tener conocimiento de cierta información potencialmente exculpatoria sobre Page.

También criticó al FBI por usar un expediente de investigación de la oposición sobre Trump compilado por un ex espía británico, Christopher Steele, para los demócratas en las aplicaciones de la intervención telefónica dirigida a Page, y por continuar usándolo para solicitar más renovaciones incluso después de entrevistar a la fuente principal de Steele, persona que desacreditó lo que decía el expediente.

Graham leyó extensos mensajes de texto entre funcionarios del FBI involucrados en la investigación que expresaron opiniones personales en oposición a la elección de Trump, diciendo que las personas con tales opiniones nunca deberían haber estado a cargo de investigar la campaña de Trump. Horowitz, cuyos investigadores habían sacado a la luz estos mensajes, también concluyó que no había evidencia documental ni testimonial de que los funcionarios tomaran medidas en la investigación en base a sus prejuicios personales.