Impulsa al sarampión el movimiento antivacunas

Un total de 47 estados permiten excepciones para no vacunar a sus hijos por razones religiosas y otros 16 Estados aceptan excepciones filosóficas o personales

Reforma
lunes, 13 mayo 2019 | 11:10
Reforma |

Washington— La abundancia de desinformación que caracteriza a la era Trump impulsa también un mal que se creía eliminado.
Con al menos 764 casos registrados, Estados Unidos enfrenta este año el brote de sarampión más grande desde que la enfermedad fuera erradicada del país.
Aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que la aplicación de más de 5 mil 500 millones vacunas contra esta enfermedad desde el año 2000 logró salvar más de 20.4 millones de vidas en el mundo, el brote en el país vecino deja al descubierto la efectividad de la desinformación.
"Es triste y preocupante, pero era algo que fue predicho por muchos científicos dado el creciente movimiento anti-vacunas en Estados Unidos", indicó a Reforma Kirstin R.W. Matthews, experta en biomedicina en la Universidad de Rice.
"Y estos incrementos parecen ligados a la desinformación sobre vacunas que se esparce a través del internet y las redes sociales", agregó.
Un total de 47 estados permiten excepciones para no vacunar a sus hijos por razones religiosas y otros 16 Estados aceptan excepciones filosóficas o personales, lo que ha permitido que el movimiento antivacunas prolifere en la era de redes sociales.
Tan sólo en Texas, el número de excepciones presentadas por padres para no vacunar a sus hijos por razones religiosas o filosóficas superó las 64 mil este año, un aumento dramático desde las 3 mil registradas en 2003, cuando el estado permitió a negarse a la vacuna.
Un sondeo de la firma Zogby para la Sociedad Estadounidense de Microbiología encontró que el porcentaje de los estadounidenses que consideraban que las vacunas eran claves para la salud pública cayó de 80 por ciento en 2008 hasta un 70 por ciento en 2018.
"El público estadounidense ha olvidado que el sarampión es una enfermedad potencialmente mortal dado que la vacuna lo eliminó del país. Además, hay una comunidad pequeña pero ruidosa contra las vacunas desperdigando información equivocada", dijo a REFORMA Jill Roberts, profesora de salud pública en la Universidad del Sur de la Florida.
Citando frecuentemente un artículo ya oficialmente desacreditado aparecido en la revista científica The Lancet en 1998 que vinculaba erróneamente la vacuna triple con el autismo, el movimiento anti-vacunas incluye desde celebridades de Hollywood hasta políticos locales.
Apenas en abril, el Alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, estableció como obligatoria la vacuna contra el sarampión en la ciudad después de que más de 300 casos fueran detectados principalmente en la comunidad judía ortodoxa de Brooklyn.
Además de cambios legislativos, un estudio presentado en 2018 en el American Journal of Public Health alertó que un reto adicional a vencer es la desinformación esparcida en las redes sociales por órganos de propaganda del Gobierno ruso para sembrar confusión en el tema.
"Debe haber presión adicional sobre las plataformas de redes sociales, especialmente Facebook y Twitter, para frenar la propagación de peligrosa información equivocada", agregó Roberts.