Estados Unidos

Florida, Texas y Arizona: El gran misterio del censo de EU

El crecimiento poblacional del sur de Estados Unidos no es tan grande como se pensaba

Associated Press

Associated Press

miércoles, 28 abril 2021 | 15:15

Según el nuevo censo, el crecimiento poblacional del sur de Estados Unidos no es tan grande como se pensaba.

Las cifras del último censo dadas a conocer el lunes desconcertaron a muchos demógrafos y políticos que esperaban un crecimiento mayor, que daría más bancas a esos estados en la Cámara de Representantes. En cambio, el censo comprobó un crecimiento más modesto que añadió apenas tres escaños a Florida y Texas. Arizona, el segundo estado de mayor crecimiento en el 2010, no sumó banca alguna.

Funcionarios y activistas se preguntan ahora si los nuevos complejos habitacionales y centros comerciales son un espejismo; si esos estados del “Sun Belt” se equivocaron al no alentar más la participación en el censo y si los hispanos en particular se resistieron a dar información personal al gobierno de Donald Trump.

Muchos demógrafos dicen que todavía no se pueden sacar conclusiones definitivas porque se siguen estudiando los datos del censo, pero hay algo que es innegable: Florida, Texas y Arizona registraron un crecimiento menor al esperado y Texas sumó dos escaños, no tres, como se anticipaba, mientras que Florida añadió uno en lugar de dos y Arizona ninguno.

Los tres estados son gobernados por republicanos que asignaron menos recursos que otros estados a campañas para alentar la participación en el censo. En los tres estados, por otro lado, los hispanos representaron la mitad del crecimiento registrado en la última década, según el American Community Survey.

En Arizona, activistas criticaron al gobernador Doug Ducey por apoyar los fallidos esfuerzos del gobierno de Trump por agregar una pregunta sobre la ciudadanía. Esos esfuerzos ahuyentaron a muchos hispanos, que no participaron en el censo, según dicen.

“Ducey y el gobierno de Trump intimidaron desde el primer día”, sostuvo Eduardo Sáinz, director adjunto de la organización Mi Familia Vota para Arizona.

El gobierno de Ducey emitió un comunicado del demógrafo estatal en el que dijo que hacían falta más datos para determinar por qué el crecimiento del estado fue menor que el esperado.

“A pesar de que les decíamos que no preguntarían por la ciudadanía, la gente no le creía al gobierno de Trump”, expresó Adonias Arévalo, director estatal de Poder Latinx, de Phoenix.

Agregó que el crecimiento inferior al anticipado es un legado de los republicanos, incluido el exsheriff Joe Arpaio, y sus leyes en contra de los inmigrantes.

“Por años la gente viene desconfiando del sistema”, dijo Arévalo. “La gente tiene miedo de participar en estos procesos por años de criminalización”.

Arizona, Florida y Texas no promovieron la participación en el censo tanto como otros estados. En Texas ni siquiera de nombró un comité estatal para impulsar la participación y algunos activistas lo atribuyen a que los legisladores estatales no querían fijar una posición ante la pregunta de la ciudadanía.

“Desde un comienzo sabíamos que en nuestro estado se corría el peligro de no contar a todos nuestros vecinos”, afirmó el representante estatal demócrata Chris Turner en un comunicado. “Es fundamental montar una campaña bien organizada para garantizar una buena participación en el censo y lograr el conteo más preciso posible”, añadió en una entrevista.

Pero el demógrafo estatal Lloyd Potter, dijo en una entrevista que hay pocas pruebas de que una fuerte inversión en una campaña de promoción de la participación garantiza una mayor precisión. Acotó que en Texas hay ciertos sectores que nunca son bien contados: Los habitantes de zonas rurales, los afroestadounidenses y los hispanos.

“Esto pasa en todos los estados y tal vez incidió más en Texas”, señaló Potter. “Tenemos muchas zonas rurales y una importante población hispana, que sigue creciendo”.

Los republicanos de Texas emitieron un comunicado tras conocerse los resultados que decía que “la representación (legislativa) debe tomar en cuenta a los ciudadanos” y se preguntaba por qué “la izquierda quiere llenar a Texas de miles de ilegales”.

En la Florida, la portavoz del gobernador Ron DeSantis no respondió a pedidos de comentarios enviados por correo electrónico.

Paul Mitchell, experto en redistribución de distritos electorales de California —estado que invirtió 187 millones de dólares en la promoción de la participación en el censo— dijo que hay un patrón claro en las cifras. Sostuvo que a los estados que invirtieron en la promoción de la participación les fue bien, mientras que a los que son gobernados por republicanos, que veían esas iniciativas como un cuestionamiento de Trump, les fue mal.

“En Texas, Florida y Arizona no hubo campañas importantes para mejorar el conteo”, manifestó Mitchell. “En Texas, sobre todo, estuvo mal visto decir algo en la Legislatura que pudiese ser considerado una crítica a Trump”.

Mitchell opinó que la dinámica con los hispanos está clara si se analiza las poblaciones de los estados a los que no les fue bien. Destacó que algunos estados que tuvieron buenos resultados, como el suyo propio, California, habían prometido proteger a los inmigrantes, algo que no se dio en los estados republicanos.

“Es obvio”, expresó Mitchell.

La población de Arizona resultó un 3,3% inferior a lo anticipado. En Florida fue un 0,7% más baja y en Texas un 0,5%.

Nueva York, por otro lado, perdió un escaño por 89 residentes y ahora analiza la posibilidad de hacer algún reclamo. “Son solo 89. Puede haber habido un pequeño error en la cuenta”, declaró el gobernador Andrew Cuomo el martes.

El estrecho margen por el que Nueva York perdió una banca, Alabama y Rhode Island conservaron las suyas y Florida, Texas y Arizona sacaron menos que las esperadas hace pensar que “algo no está bien”, según Arturo Vargas, CEO del Fondo Educativo de NALEO (la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Elegidos y Nombrados). “Habrá que esperar unos meces para ver qué tipo de incendios hay ahí”.