Esperanza por pacto para traer niños centroamericanos a EU

Un juez federal falló recientemente que la cancelación de las aprobaciones de los menores en el programa fue ilegal

Associated Press
viernes, 19 abril 2019 | 23:05

El presidente Donald Trump le quitó a un hondureño que vive legalmente en Estados Unidos la esperanza de que vivan con él su esposa y sus dos hijas pequeñas. Ahora vuelve a tenerla.

J.F., un carnicero de 48 años y quien vive en Nueva York, espera ahora que su familia pueda llegar en unos meses a la ciudad y vivir con él gracias a un acuerdo entre el gobierno de Trump y varios demandantes que permite que casi 2.700 jóvenes y niños centroamericanos se puedan reunir con sus familias en Estados Unidos.

El hispano, que no quiere que su nombre sea público por motivos de seguridad, habló el viernes durante una llamada con la prensa, organizada por los abogados que representaron a las cuatro familias inmigrantes que interpusieron la demanda. La de J.F. es una de las familias.

``Tengo fe en Dios que estaremos juntos", dijo el hondureño, quien reside legalmente en el país desde hace más de 20 años con un estatus migratorio temporal conocido como TPS. ``Espero que mis hijas estudien aquí", agregó.

En agosto de 2017, Trump canceló un programa creado por su predecesor, Barack Obama, que permitía a algunos padres centroamericanos que residen legalmente en Estados Unidos solicitar que sus hijos que viven en Centroamérica sean traídos a Estados Unidos como refugiados.

A diferencia de otras vías en las que los residentes legales pueden pedir que vengan sus hijos a vivir con ellos, este programa era gratis y ofrecía servicios sociales y asistencia financiera a los refugiados que llegaban.

Los 2.700 menores que cubre el acuerdo recibieron aprobación para venir a Estados Unidos, pero como Trump canceló el programa, éstos se vieron obligados a quedarse en Centroamérica. Durante la llamada del viernes, los abogados dijeron que algunos ya tenían las maletas hechas cuando se les dijo que debían quedarse en su país.

``Fue muy duro recibir esa noticia``, dijo J.F. ``Ellas vivían en condiciones peligrosas``, agregó en referencia a sus hijas, de 9 y 4 años, y a su esposa.

Según la demanda, interpuesta en la corte del distrito norte de California, miembros de la pandilla MS-13 amenazaron a la esposa de J.F. mientras ésta esperaba una decisión sobre su solicitud para el programa. J.F. y su familia enviaron la solicitud en junio de 2016.

Un juez federal falló recientemente que la cancelación de las aprobaciones de los menores en el programa fue ilegal y ordenó que el gobierno estadounidense empiece a procesar a los 2.700 niños y jóvenes.

El proceso tomará meses, dijeron los abogados el viernes, quienes también expresaron reservas sobre si los funcionarios de Trump cumplirán con el acuerdo y si lo harán con rapidez. El TPS, además, es el estatus que tienen muchos de los padres que esperan a sus hijos en Estados Unidos y la administración Trump planea cancelarlo.

George Escobar, director de programas y servicios para CASA, una organización que ayuda a las familias demandantes, dijo el viernes que la lucha contra Trump en las cortes es el principal escudo de protección con el que cuentan. Existen varias demandas en cortes del país para salvar el TPS.