Enfrentan Lori Loughlin y otros 15 padres nuevo cargo

La actriz, su esposo diseñador Mossimo Giannulli y otros 14 jefes de familia son acusados de lavado de dinero en caso de pagos para conseguir ingreso a escuelas

Associated Press
miércoles, 10 abril 2019 | 06:00

Boston– La estrella de “Full House” (“Tres por tres”) Lori Loughlin y su esposo, el diseñador de modas Mossimo Giannulli, y otros 14 padres recibieron ayer martes un nuevo cargo de lavado de dinero en el caso de sobornos para conseguir ingreso a algunas de las universidades.

La movida se produjo al día siguiente de que la actriz Felicity Huffman, otros 12 padres y un entrenador acordaran declararse culpables, señalando una intensificación en el caso contra los padres que continúan enfrentando acusaciones.

Loughlin y Giannulli están entre 33 padres prominentes acusados de participar en un ardid que incluyó la manipulación de resultados de pruebas estandarizadas y el soborno de entrenadores deportivos en universidades de prestigio.

Fueron arrestados el mes pasado bajo un cargo único de asociación ilícita para cometer fraude postal y fraude por medios electrónicos. Una imputación añade un cargo de asociación ilícita para lavado de dinero contra la pareja y otros 14 padres.

Los padres están acusados de pagarle al asesor Rick Singer para hacer trampa en las pruebas de admisión de sus hijos y conseguir que sean reclutados por equipos deportivos de escuelas tan prominentes como Georgetown y Yale.

Loughlin y Giannulli están acusados de pagar 500 mil dólares en sobornos para que sus hijas ingresaran a la Universidad de Sur de California como miembros del equipo de remo, aun cuando ninguna de ellas practica este deporte.

La semana pasada ambos comparecieron brevemente en una corte federal en Boston donde no se les pidió que presentaran una declaración de culpabilidad o inocencia. No se han pronunciado públicamente sobre las acusaciones en su contra.

Huffman, de 56 años, actriz laureada con un Emmy por su trabajo en la serie de ABC “Desperate Housewives”, fue acusada de pagarle a Singer 15 mil dólares disfrazados como un donativo para cambiar la nota de su hija en el examen SAT. Ella y otros 12 padres acordaron declararse culpables el lunes.