En pleno invierno, el bronceado de Trump sigue siendo un misterio

La Casa Blanca insiste en que son los 'buenos genes' los que mantienen la tonalidad del presidente

The New York Times
domingo, 03 febrero 2019 | 13:11

Washington.- Los árboles de la capital están desnudos.  La temperatura ha bajado, requiriendo el uso de abrigos gruesos.  Debido a que el gobierno está abierto --- por ahora --- el presidente Trump ha dejado la frigidez gubernamental y se fue durante el fin de semana a Palm Beach, publicó The New York Times.

Sin embargo, en una ciudad en donde ni siquiera una operación a largo plazo del gobierno federal parece cierta, Trump se ha adherido a una constante: un visible rostro bronceado, uno que ha brillado como un reflector contra el fondo grisáceo de Washington.

La tonalidad vibrante del presidente está tan constantemente presente y meticulosamente mantenida que parece una representación que ha estado incrustada culturalmente mucho antes de que entrara a la política.

La tonalidad de la piel del presidente es una que Alec Baldwin, el actor que personifica a Trump de manera habitual en el programa “Saturday Night Live”, recientemente describió como un “color naranja al estilo Mark Rothko” y como una “Orange Crush ligeramente más pálida”, dependiendo del lugar.

La postura oficial de la Casa Blanca, al igual que en relación con otros asuntos que rodean la apariencia y salud física del presidente, es que el tono de la piel de Trump es el resultado de unos “buenos genes”, de acuerdo a un funcionario de alto rango de la administración.  Además de un poco de polvo --- translúcido, no color bronce --- que el presidente se aplica antes de sus apariciones en la televisión.

Sin embargo, abunda el misterio, ¿acaso el presidente utiliza una cama bronceadora?

Algunos excompañeros de clase de Trump lo describieron como un fanático de los rayos ultravioleta, hasta James B. Comey, el ex director del FBI que se convirtió en enemigo del presidente, especuló que el mandatario tenía “el rostro ligeramente naranja con unas manchas blancas debajo de los ojos, y creo que se debe a los pequeños goggles que usa cuando se broncea”.

Sin embargo, de acuerdo a tres personas que pasaron un tiempo en la residencia de la Casa Blanca, no existe ninguna cama bronceadora en ese lugar, y tampoco en el Ala Oeste ni en el Air Force One.

Uno de los ex ayudantes de campaña dijo que algunos aspectos del proceso que sigue el presidente en cuanto a su apariencia son “una historia cautivante” pero rechazó abundar en el tema.

Además de la cama bronceadora, una teoría plausible es que Trump utiliza cremas o lociones bronceadoras.

Sin embargo, cualquier cosa que se haga o no en la piel, lo hace en privado.