Estados Unidos

El presidente rompe otra norma y le da a Biden otro desafío

La Casa Blanca se ha negado a solicitar las renuncias de sus embajadores y otros nombramientos políticos

Associated Press / Joe Biden

The New York Times

jueves, 07 enero 2021 | 12:01

Washington— Hasta ahora, la Casa Blanca se ha negado a solicitar las renuncias de sus embajadores y otros nombramientos políticos, lo que podría retrasar la rotación de los funcionarios más importantes del gobierno y arriesgarse a más caos en la fuerza laboral federal en los últimos días en el cargo del presidente Trump.

El desafío de un mes de Trump de emitir una orden para esas cartas de renuncia, que ha sido un procedimiento de rutina en administraciones pasadas, es otro desaire del decoro presidencial que transmite las profundidades de la división dentro de Estados Unidos.

Trump prometió la madrugada del jueves garantizar una "transición ordenada" a la administración del presidente electo Joseph R. Biden Jr., luego del asalto del miércoles por parte de sus partidarios en el Capitolio para alterar el conteo oficial del Colegio Electoral. Algunos altos funcionarios de la administración renunciaron después de que Trump incitó a la violenta protesta contra el Congreso.

La Casa Blanca no respondió el jueves por la mañana a la última de varias solicitudes de comentarios sobre cuándo pediría formalmente renuncias.

La demora ha irritado a algunos aliados extranjeros que quieren planificar las políticas de Biden, pero están esperando la partida de los embajadores de Trump para que los diplomáticos de carrera en las embajadas estadounidenses no se vean insubordinados con sus jefes. En términos más generales, y sin una directiva clara para irse, dijeron los funcionarios, algunos nombramientos políticos pueden meterse en la burocracia federal hasta que Biden los obligue a salir.

Cuando las administraciones de Clinton y luego de Bush dejaron el cargo, también hubo preocupaciones sobre la permanencia de los nombramientos políticos, a menudo transferidos a puestos permanentes de servicio civil. Pero personas familiarizadas con los planes de transición de Biden dijeron que la negativa de Trump a decirle formalmente a sus secretarios de gabinete, embajadores y otros asesores políticos de alto nivel que se vayan antes de la toma de posesión del 20 de enero ha creado ansiedad y un alto nivel de confusión en la fuerza laboral federal.

"No se ha enviado ningún memorando a nadie", dijo Christopher R. Hill, quien fue embajador en cuatro países bajo los presidentes Bill Clinton, George W. Bush y Barack Obama. También se desempeñó como subsecretario de estado de Bush. "Por eso, varios embajadores dicen: 'Oye, me quedaré hasta que me informen lo contrario'".

Hill predijo, sin embargo, que la demora no socavaría dramáticamente la seguridad nacional o la política exterior, ni tendría efectos adversos generalizados además de “participar en una especie de esfuerzo político de tierra quemada”.

Otro exembajador, Eric Rubin, señaló que "el mundo está observando" el proceso de transición, en parte para ver si Estados Unidos regresará a una era de política interna que termina en el borde del agua, que fue la base de la política exterior estadounidense para gran parte de los últimos 75 años.