El martillo arancelario de Trump

EU está imponiendo sanciones económicas como medida de política exterior no vista en décadas, pero expertos temen consecuencias negativas

Reforma
miércoles, 21 agosto 2019 | 06:45
Associated Press |

Ciudad de México— El Gobierno de Donald Trump está imponiendo sanciones económicas como una medida de política exterior no vista en décadas, o quizás nunca antes vista, pero muchos expertos temen que traiga consecuencias negativas.

Desde que asumió el cargo en enero de 2017, el presidente Donald Trump ha utilizado una serie de sanciones nuevas y existentes contra Irán, Corea del Norte y otros países.

Su Departamento del Tesoro, que supervisa las sanciones económicas, se ha dirigido a miles de entidades con congelaciones de capitales y prohibiciones comerciales. 

En cuestiones políticas, las medidas parecen funcionar para el Gobierno de Estados Unidos, pero las preocupaciones están en la parte económica, pues analistas aseguran que puede tener efectos contrarios e incluso ralentizar la economía. 

El Departamento de Estado se ha mostrado igualmente entusiasmado con la imposición de sus propias sanciones: prohibiciones de viaje a funcionarios de gobiernos extranjeros y otros por abusos contra los derechos humanos y corrupción en países desde América hasta Oriente Medio, África y Asia.

Al mismo tiempo, la Administración está tratando de reducir en gran medida los apoyos de Estados Unidos a países extranjeros, en particular recortando dinero para América Latina y los palestinos.

La combinación de más golpes y menos recompensas ha creado una ruptura entre el rendimiento del poder económico de Estados Unidos y la proyección efectiva, según los expertos que temen que el Gobierno de Trump dependa demasiado de la coerción por encima de la cooperación.

También ha provocado importantes tensiones con los aliados estadounidenses, especialmente en Europa, donde es probable que haya sanciones en respuesta, según expertos. 

La reciente decisión Gibraltar de liberar, por reclamos de Estados Unidos, un petrolero iraní que fue incautado por violaciones de sanciones podría ser un caso puntual.

Es raro que pase una semana sin que el Gobierno anuncie nuevas sanciones.

El 15 de agosto, la Administración dijo que rescindiría las visas de cualquier tripulación a bordo del buque tanque iraní en Gibraltar. 

Un día antes, el ex jefe de inteligencia de Sudán recibió una prohibición para viajar a Estados Unidos. 

La semana pasada, todo el Gobierno venezolano fue golpeado. 

Hasta ahora, más de 2 mil 600 personas, compañías, barcos y aviones han sido atacados desde que Trump asumió la Presidencia.

Los defensores de la política exterior de la Administración dicen que las sanciones están funcionando. 

Señalan que han negado a Irán y a sus representantes cientos de millones, si no es que miles de millones, en dólares en ingresos utilizados para actividades desestabilizadoras en el Medio Oriente y más allá.

Esto, argumentan, es menos costoso que una intervención militar. 

Gary Haufbauer, miembro principal del Instituto Peterson de Economía Internacional, dijo que si bien ese enfoque podría funcionar con países como México y Guatemala respecto a los temas de migración, las medidas comerciales y las sanciones contra China y Rusia no lo harán.

"No veo que Estados Unidos tenga efectos positivos con las reaciones de China y Rusia'', dijo Haufbauer. 

Advirtió que el escenario económico muestra posibilidades para Estados Unidos pierda el liderazgo mundial y alguna otra nación tome el mando. 

Indicó también que las alianzas estadounidenses con las naciones europeas se están debilitando por la dependencia de Trump de las sanciones.

El resultado es que muchos países están menos ansiosos, o de hecho son cautelosos, de suscribirse a las iniciativas estadounidenses, particularmente cuando ven a Estados Unidos retirarse en áreas como la ayuda extranjera. 

Se espera que la administración presente un plan pronto para recortar hasta 4 mil millones de dólares en ayuda económica para el desarrollo.

Un esfuerzo similar se desvió en 2018, pero se teme que pueda suceder este año.