El Intento fallido de Trump por contratar a Trey Gowdy

Fue la nueva cara de la defensa legal del presidente ante la investigación de juicio político

The New York Times
domingo, 13 octubre 2019 | 22:32
Associated Press |

Nueva York— Durante 24 horas la semana pasada, Trey Gowdy, el excongresista de Carolina del Sur, mejor conocido por liderar las investigaciones del Congreso sobre Hillary Clinton, fue la nueva cara de la defensa legal del presidente Trump y el símbolo de un intento racionalizado para responder a una investigación de juicio político de rápido alcance.

Un día después, el acuerdo se vino abajo, con reglas de cabildeo que prohíben que Gowdy comience a trabajar hasta enero, posiblemente después de que termine la investigación. 

Ahora, según dos personas familiarizadas con estos eventos, ya no se espera que Gowdy se una al equipo. Y los asesores de Trump están de vuelta buscando un abogado diferente.

La forma en que una celebrada noticia terminara rápidamente en desorden ofrece una visión pública poco frecuente de la postura interna —y la subvaloración de colegas— que se ha estado desarrollando en el Ala Oeste desde que la presidente de la Cámara de Represetnantes, Nancy Pelosi, anunciara una investigación formal de juicio político el mes pasado. 

A pesar de que la Casa Blanca enfrenta una amenaza cada vez más intensa contra la presidencia de Trump, ha tenido dificultades para decidir cómo responder y quién debe liderar dicha respuesta.

La historia oficial, distribuida por auxiliares de alto rango de la administración a un puñado de reporteros, fue que Gowdy, quien se retiró del Congreso el año pasado, había accedido a volver a participar en la refriega el martes. 

El nombre de Gowdy comenzó a circular en Twitter como el nuevo defensor de Trump, lo que provocó que varios asistentes del presidente quisieran adjudicarse el crédito, en privado, por la idea de traerlo a bordo.

Pero para el miércoles por la noche, los asistentes se estaban distanciando de la fallida maniobra, la cual se hizo pública antes de que se hubieran verificado todas las casillas de procedimiento habituales. 

Varios dedos apuntaron a Mick Mulvaney, jefe del gabinete interino de la Casa Blanca, sugiriendo que había estropeado la contratación de Gowdy.