Estados Unidos

Documentos confidenciales revelan mentiras de EU sobre Afganistán

Según The Washington Post, militares estadounidenses describen a las fuerzas afganas como incompetentes, desmotivadas y plagadas de desertores

The Washington Post

El Diario de Juárez

lunes, 09 diciembre 2019 | 12:30

Washington.- Durante casi dos décadas, los comandantes militares de Estados Unidos le han asegurado al público que están avanzando en el plan angular de su estrategia de guerra: construir un ejército y una fuerza policiaca afganos que puedan defender al país por su cuenta.

 “Vamos en el camino correcto”, dijo el general de la Marina, Jim Mattis, al Congreso en el 2010.

"Las fuerzas afganas son mejores de lo que pensábamos que eran”, según el general de la Marina, John Allen, al Congreso en el 2012. “Las fuerzas de seguridad nacional afganas están ganando”, dijo el teniente general del ejército, Joseph Anderson, a periodistas en el 2014.

Pero en una serie de entrevistas confidenciales del gobierno obtenidas por The Washington Post, funcionarios estadounidenses, de la OTAN y afganos describieron sus esfuerzos para crear una fuerza de poder afgana como una calamidad a largo plazo. Con la mayoría hablando en el supuesto de que sus comentarios seguirían siendo privados, describieron a las fuerzas de seguridad afganas como incompetentes, desmotivadas, mal entrenadas, corruptas y plagadas de desertores e infiltrados.

En una entrevista, Thomas Johnson, un funcionario de la Marina que se desempeñó como asesor de contrainsurgencia en la provincia de Kandahar, dijo que los afganos veían a la Policía como bandidos depredadores, llamándolos “la institución más odiada” en Afganistán. Un funcionario noruego no identificado dijo a los entrevistadores que estimaba que el 30 por ciento de los reclutas de la Policía afgana desertaban con sus armas de servicio para poder “establecer sus propios puntos de control privados” y extorsionar a los viajeros.

Desde el 2002, Estados Unidos ha asignado más de 83 mil millones de dólares en ayuda de seguridad a Afganistán, una suma que eclipsa los presupuestos de defensa de otras naciones en desarrollo. En el 2011, en el punto álgido de la guerra, Afganistán recibió 11 mil millones de dólares en ayuda de seguridad de Washington, 3 mil millones de dólares más de lo que el vecino país de Pakistán, el cual tiene un arsenal de armas nucleares y un ejército mucho más grande, gastó ese año en sus fuerzas armadas.

Sin embargo, después de casi dos décadas de ayuda de Washington, el ejército y la Policía afganos siguen siendo demasiado débiles para defenderse de los talibanes, el Estado Islámico y otros insurgentes sin el respaldo militar estadounidense.