Dimite el responsable de Protección Fronteriza

Su reemplazo sería Mark Morgan, quien fue nombrado apenas el mes pasado como director interino del ICE

Associated Press
miércoles, 26 junio 2019 | 06:00
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Houston— El jefe interino de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) renunció ayer ante la indignación causada por el descubrimiento de las condiciones precarias en las que se encuentran niños migrantes albergados en una estación de la agencia en Texas.

La dimisión del comisionado John Sanders profundizó la sensación de crisis y se sumó a los rápidos cambios al interior de las agencias responsables de hacer cumplir la dura política migratoria del presidente Donald Trump, cuyo gobierno lidia con una cantidad sin precedentes de familias migrantes que cruzan la frontera.

En un mensaje a sus empleados, Sanders dijo que dejaría el cargo el 5 de julio. No dio una razón de su salida.

“Aunque les dejaré a ustedes decidir si fui exitoso, sin duda puedo decir que apoyar a los increíbles hombres y mujeres de la CBP ha sido la oportunidad más gratificante y satisfactoria de mi carrera”, dijo.

Horas después de que se hiciera pública la noticia de la salida de Sanders, dos funcionarios dijeron a The Associated Press que su reemplazo sería Mark Morgan, quien fue nombrado apenas el mes pasado como director interino del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE por sus iniciales en inglés). Los funcionarios hablaron bajo condición de anonimato a fin de discutir la designación.

En una entrevista con la AP la semana pasada, Sanders responsabilizó de los problemas en la detención a la falta de financiamiento. Pidió que el Congreso aprobara 4 mil 500 millones de dólares en fondos de emergencia para atender la crisis, una propuesta de ley que la Cámara de Representantes planeaba abordar el martes.

En la Casa Blanca, Trump dijo que no solicitó la renuncia de Sanders –y añadió que cree que ni siquiera había hablado alguna vez con él– pero que “hará algunos movimientos de personal en distintas locaciones” en medio de la crisis.

Aunque algunos activistas recibieron con agrado la salida de Sanders, Trump defendió a las autoridades fronterizas federales, y afirmó que “las leyes son tan malas, y las reglas de asilo y leyes son tan malas, que nuestros elementos de la Patrulla Fronteriza, que son increíbles, no han podido hacer su trabajo”.

El incremento sin precedente en la llegada de familias de migrantes ha provocado que los centros de detención federal rebasen su cupo y ha mermado la capacidad del gobierno de proporcionar atención médica y otros cuidados. Seis niños han muerto desde septiembre después de ser detenidos por agentes fronterizos.

Después de ser seleccionado para encabezar al ICE, Morgan, el nuevo director interino, mostró disposición para deportar a familias durante operativos. Sin embargo, algunos funcionarios previos titubearon en tomar dichas medidas por preocupaciones logísticas y de opinión pública.