Difieren comunidades fronterizas con Trump sobre alambre de púas

'Cuando se usa de la manera adecuada puede verse hermoso', dijo el presidente en noviembre

El Diario de Juárez
domingo, 24 marzo 2019 | 15:28

En los últimos meses soldados han instalado cientos de millas de alambre de navajas como parte del esfuerzo del presidente Trump por impedir que entren a Estados Unidos caravanas de migrantes centroamericanos, publicó Los Angeles Times.

“Cuando se usa de la manera adecuada el alambre de púas puede verse hermoso”, dijo en noviembre Trump durante un mítin en el estado de Montana.

Pero numerosas comunidades ubicadas a lo largo de la frontera se muestran fuertemente en desacuerdo. Los funcionarios de las ciudades fronterizas argumentan que el alambre corresponde más bien a zonas de guerra y cárceles y que cualquier beneficio potencial no vale la pena el daño que está ocasionando a sus imágenes ni el peligro que representa para la vida silvestre, el ganado y las personas.

“No nos gusta ver en ningún lugar alambre de navajas a menos que exista un peligro inminente”, dijo el alcalde de Laredo, Texas, Pete Sáenz.

Los soldados colocaron aproximadamente 1.6 kilómetros (una milla) de alambre en las cercanías de dos puentes de Laredo con vistas a una caravana migrante que nunca llegó.

“Esto hace a uno preguntarse”, dijo Sáenz, “¿estamos exagerando?”.

A solicitud del gobierno de la ciudad, la Patrulla Fronteriza ordenó retirar el alambre.

En diciembre, el representante texano Vicente González, cuyo distrito incluye parte del Valle del Río Bravo, se quejó por escrito ante el comisionado de la Patrulla Fronteriza de que el alambre había contribuido a la “militarización de nuestra frontera”.

El viernes, la Patrulla Fronteriza señaló en comunicado que en la frontera ya se había usado el alambre y que actualmente está funcionando.

La corporación dijo no tener planes de retirar el alambre instalado en meses recientes. Pero la presión para que lo quite ha ido al alza.

A Jesús Morales, el jefe de bomberos en Naco, Arizona, le preocupa que sus 16 bomberos y paramédicos voluntarios puedan lesionarse al rescatar a alguien de entre el alambre.

“Para mí esto es una bomba de tiempo”, dijo.

El mes pasado, vecinos de la población de 14 mil habitantes se congregaron en el cruce fronterizo a efecto de protestar por el alambre y exigir que sea retirado.

Otros de los opositores al alambre se dijeron preocupados por la posibilidad de que los animales queden enredados en él.

El Centro para la Diversidad Biológica, en Tucson, ha documentado puntos del Valle del Río Bravo donde se ha colocado alambre en zonas de matorrales. “No hemos encontrado ningún documento —y hemos investigado mucho— donde se muestre alguna estrategia, alguna consideración por la vida silvestre”, dijo Laiken Jordahl, un miembro del grupo.

En McAllen, el alcalde Jim Darling dijo que el gobierno de la ciudad consideró innecesaria parte del alambre recién instalado y se abocó a retirarlo. “Estamos protegidos”, dijo. “Nuestras ciudades son seguras”.

Una de las inquietudes del alcalde de Nogales, Arizona, Arturo Garino, es que el alambre afecte el comercio y el turismo que la ciudad fronteriza tiene con México.

El mes pasado, al cabildo de Nogales aprobó una resolución para solicitar a la Patrulla Fronteriza quitar el “letal” alambre.

Las ciudades de Bisbee y Tucson aprobaron resoluciones con las que apoyan a Nogales.

En su medida más reciente,  los funcionarios de Nogales han amenazado con demandar al gobierno federal por violar sus leyes sobre zonificación, según las cuales el alambre de púas está restringido a las áreas industriales.

“Esto no es nuestra ciudad. Parece una cárcel”, dijo el alcalde. “Si ese alambre se queda, va a afectarnos”.