Estados Unidos

Decidirán activistas que migrantes se les debe permitir quedarse en EU

La iniciativa, autorizada por el Gobierno de Biden, comenzó en El Paso, Texas y se está expandiendo a Nogales, Arizona

Associated Press / Migrantes

Associated Press

viernes, 04 junio 2021 | 11:18

Washington— El Gobierno del presidente Joe Biden ha encargado discretamente a seis grupos humanitarios que recomienden a que migrantes se les debe permitir quedarse en Estados Unidos en lugar de ser expulsados de forma exprés bajo una regla especial basada en la pandemia que impide que las personas soliciten asilo.

Los grupos determinarán quién es más vulnerable en México, pero los criterios no se han hecho públicos. La medida llega cuando un gran número de personas está cruzando la frontera sur y en un momento en que la Administración Biden enfrenta presión para rescindir la regla de salud pública impuesta por el ex Presidente Donald Trump -y conocida como Título 42- que permite expulsar de inmediato a los migrantes.

Varios miembros del acuerdo hablaron con la AP sobre los criterios y dieron detalles que no habían sido reportados anteriormente. El Gobierno tiene como objetivo admitir en el país hasta 250 solicitantes de asilo por día que son referidos por los grupos y aceptará ese sistema solamente hasta el 31 de julio. El consorcio de grupos espera que la Administración Biden haya levantado las reglas de la pandemia para esa fecha, pero el Gobierno no se ha comprometido en ese sentido.

Desde el 3 de mayo y hasta la fecha, un total de casi 800 solicitantes de asilo han sido admitidos, y los miembros del consorcio dicen que ya hay más demanda de la que pueden satisfacer.

A excepción del Comité Internacional de Rescate, una información mundial, los otros grupos no habían sido identificados públicamente hasta ahora. Los demás son Save the Children, con sede en Londres; HIAS y Kids in Need of Defense, dos organizaciones con sede en EU, y dos más con sede en México Asylum Access y el Instituto de Mujeres en Migración, según dos personas con conocimiento directo que hablaron bajo condición de anonimato. Asylum Access, que brinda servicios a las personas que buscan asilo en México, caracterizó su papel como mínimo.

La iniciativa comenzó en El Paso, Texas y se está expandiendo a Nogales, Arizona.

A finales de marzo, un mecanismo similar, pero separado, liderado por la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU, en inglés) comenzó y permite que cada día 35 familias ingresen a EU en lugares a lo largo de la frontera. No tiene fecha límite.

Las organizaciones participantes describen ambos mecanismos como una transición imperfecta del Título 42, que lleva el nombre de una sección de una oscura ley de salud pública de 1944 que Trump usó en marzo de 2020 para terminar efectivamente con el asilo en la frontera mexicana por la pandemia de Covid-19. Con el aumento de las tasas de vacunación contra Covid-19, a Biden le resulta cada vez más difícil justificar las expulsiones por motivos de salud pública y enfrenta llamados de la agencia de la ONU para los refugiados y de miembros de su propio partido y administración para ponerles fin.

En un comunicado, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) dijo que sus esfuerzos implican "una estrecha coordinación con organizaciones internacionales y no gubernamentales en México" para identificar a las personas vulnerables utilizando criterios gubernamentales, pero dijo que el Gobierno tiene la última palabra sobre quien ingresa. Dijo que no ha identificado a los grupos con los que trabaja para evitar exponerlos.

Algunos de los miembros del conglomerado de grupo temen que el hacerlo público pueda hacer que los solicitantes de asilo lleguen a sus oficinas en masa y abrumen a su pequeño personal. Temen también exponer a sus trabajadores a posibles amenazas y ataques físicos de extorsionistas y otros delincuentes.

Los críticos de las nuevas medidas afirman que se da demasiada autoridad a un pequeño número de organizaciones y que la iniciativa está envuelta en mucha secrecía sin una explicación clara de cómo se eligieron los grupos. Dicen también que no hay garantías de que se esté seleccionando realmente a los migrantes más vulnerables para permitirles solicitar asilo.

Los grupos, por su parte, dicen que simplemente están agilizando el proceso, pero que los casos de migrantes vulnerables pueden provenir de cualquier parte.

En Nogales, Arizona, el Comité Internacional de Rescate se está conectando con los migrantes a través de redes sociales y teléfonos inteligentes para encontrar candidatos. Planea remitir hasta 600 personas al mes a funcionarios estadounidenses, dijo Raymundo Tamayo, director del grupo en México.

Se está dando una consideración especial a las personas que han estado en México por mucho tiempo, que necesitan atención médica aguda o que tienen discapacidades, son miembros de la comunidad LGBTQ+ o no hablan español, aunque en cada caso se están valorando sus circunstancias particulares, dijo Tamayo.

En abril pasado, las autoridades fronterizas de EU registraron el mayor número de detenciones de migrantes en más de 20 años. Muchos eran persona que ya habían cruzado al país y que habían sido expulsados previamente. El número de niños que cruzan la frontera solos también está rondando niveles históricos.

Susana Coreas, quien huyó de El Salvador, fue una de las identificadas como vulnerables y se le permitió ingresar a Estados Unidos el mes pasado. Coreas pasó más de un año en Ciudad Juárez esperando para solicitar asilo, pero el Título 42 se lo impedía.

Ella y otras mujeres transgénero reformaron un hotel abandonado para tener un lugar seguro donde alojarse después de sentirse incómodas en varios refugios en la ciudad mexicana. Pero siguieron teniendo problemas. Una mujer la amenazó con un cuchillo. Y otro hombre le apuntó con una pistola.

"Había tanta ansiedad", dijo Coreas. "Ahora me siento en paz".