Crece maltrato de ICE contra inmigrantes en la frontera

La separación de familias, la falta de baños y el acceso a productos de higiene también son quejas diarias

El Diario de Juárez
martes, 03 diciembre 2019 | 13:29
Agencias |

Los Ángeles – Comida en mal estado, falta de agua y uso excesivo de inspección en niños, son algunas de las quejas que la nueva Campaña de Documentación de Abuso (ADC) 2019 arroja de parte de las autoridades fronterizas contra los indocumentados que buscan asilo en Estados Unidos, publicó el rotativo LA Times.

El informe anual de Border Network for Human Rights (BNHM) se suma a varias otras quejas que durante los últimos dos años han documentado casos de abuso por parte de las agencias policiales, incluida la Patrulla Fronteriza en la frontera con México.

Hubo tres patrones principales de abuso encontrados por el ADC de 2019: El abuso de personas bajo custodia, que incluye la falta de acceso adecuado a alimentos y agua en detención y comida en mal estado, y por supuesto el abuso verbal.

A esto se le agrega hacinamiento grave, como la falta de acceso a atención médica adecuada. 

“Múltiples informes involucraron a migrantes que les dijeron que no podían ver a un médico a menos que se desmayaran o murieran”, sostiene el reporte.

La separación de las unidades familiares por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), la falta de acceso al baño y el acceso a productos de higiene femenino, como tampones también son quejas del día.

El segundo patrón de abuso incluye la colaboración reiterada entre la Patrulla Fronteriza y milicias de vigilantes que secuestran ilegalmente a migrantes en el desierto, así como la separación familiar y la agresividad innecesaria como terceros patrones.

“Tenemos que mirar al Congreso para promulgar reformas institucionales para que la Patrulla Fronteriza y CBP sigan de manera más amplia, como parte de las leyes de nuestra nación”, dice el reporte.

Estos informes siguen siendo profundamente preocupantes e ilustran la inhumanidad con la que la Administración del presidente Donald Trump y las agencias federales tratan con demasiada frecuencia a las personas en la frontera sur, dice Fernando Garcia, director ejecutivo de BNHR.

Es probable que muchos de los casos documentados de abuso, como la falta de atención médica, la falta de acceso a alimentos y agua, los abusos físicos y verbales y la separación familiar, creen traumas que durarán con estos niños durante el resto de sus vidas, sostienen los activistas.

“Es inaceptable que nuestro gobierno, sus agencias y su personal traten a los niños y las familias con tal desprecio”, agregan.