Estados Unidos

Cómo la 'culpa anglosajona' en la era de Trump da forma a la primaria demócrata

Las cambiantes actitudes raciales de los liberales blancos están cambiando la forma en que los candidatos intentan ganar votos

The New York Times

The New York Times

domingo, 13 octubre 2019 | 17:31

Iowa — Cuando Donald Trump resultó electo, John Olsen se enfureció por la tensión racial que dio impulso a su ascenso, el silencio de sus vecinos anglosajones y las historias de discriminación racial que escuchó de sus amigos de otras razas.

Sus amigos afroamericanos decían que los seguían por las grandes tiendas departamentales, es por eso que Olsen, quien es anglosajón, se convirtió en miembro de la Asociación Nacional para el Avance de las Personas de Color (NAACP). 

Pensó que los estadounidenses blancos tenían miedo de la creciente población hispana del país, por lo que se unió a la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos. 

Ahora registra a votantes semanalmente, incluso con la Liga de Mujeres Votantes, para expiar su “privilegio anglosajón”, dijo.

“Trato de cubrir todas mis bases”, dijo Olsen, de 50 años, quien vistió una camiseta de la NAACP en un mitin de campaña de la senadora Kamala Harris la semana pasada. 

“Me duele el corazón que los blancos tengan miedo de la creciente población hispana del país. Y no puedo permitir que eso continúe”.

Los votantes liberales anglosajones, como Olsen, están pensando más explícitamente sobre la raza que hace una década, según una nueva investigación y encuestas. 

En una encuesta, una abrumadora mayoría dijo que la discriminación racial afecta la vida de las personas afroamericanas. Adoptan términos como “racismo estructural” y “privilegio anglosajón”.

El cambio en las actitudes liberales de los blancos sobre la raza podría ser permanente, ayudado por un entorno mediático cambiante y una mayor sensibilidad cultural, o podría ser una reacción más fugaz a la polarizada actualidad.

De cualquier manera, significa que en las primarias demócratas, los candidatos tienen un incentivo para hablar explícitamente con los votantes anglosajones sobre la raza, un incentivo que es especialmente evidente ahora que media docena de demócratas están intensificando su campañas en los primeros estados clave de Iowa y Nueva Hampshire.