Buscó Trump financiamiento en banco alemán durante su campaña

El Deustche Bank le dijo que no, porque creían que la divisiva candidatura hacía que tal préstamo fuera demasiado arriesgado

The New York Times
sábado, 02 febrero 2019 | 14:16

Nueva York— Donald J. Trump estaba desesperado porque no tenía efectivo.

Era principios del 2016, él le había prestado decenas de millones de dólares a su campaña presidencial y había gastado grandes sumas de dinero para ampliar la lista de elegantes propiedades de la Organización Trump.

Para financiar el crecimiento de su empresa, Trump acudió a su aliado desde hacía mucho tiempo, Deustche Bank, uno de los pocos bancos que seguían estando dispuestos a prestarle dinero al hombre que se había llamado a sí mismo “El Rey de la Deuda”.

La solicitud de crédito de Trump, que no ha sido reportada anteriormente, desató una pelea que llegó a la dirección del banco alemán, de acuerdo a tres personas que tienen conocimiento de la solicitud.

Al final, Deutsche Bank hizo algo inesperado, le dijo que no.

Funcionarios de alto rango del banco, incluyendo a su futuro director ejecutivo, creyeron que la dividida candidatura de Trump hacía que el crédito fuera muy riesgoso.  Entre sus inquietudes estaban que si Trump no ganaba la elección, Deutsche Bank tendría que escoger entre no cobrar el adeudo o embargarle propiedades al presidente de Estados Unidos.

Dos personas que están enteradas de la solicitud de crédito dijeron que la Organización Trump trató de pedir prestado respaldado por el resort de Miami para pagar los trabajos que estaba haciendo en un campo de golf situado en Turnberry, Escocia.

Amanda Miller, portavoz de la Organización Trump negó que la empresa hubiera tenido necesidad de obtener financiamiento externo para Turnberry.

Mientras que Troy Gravitt, portavoz de Deutsche Bank, rechazó comentar sobre el tema.

La fallida solicitud de préstamo es un capítulo que no se ha contado en la larga y tortuosa relación de Trump con la industria bancaria.  Eso demuestra que estuvo activamente involucrado en administrar su negocio en medio de la campaña presidencial, y es probable que atraiga el escrutinio de los demócratas de dos comités de la Cámara que están investigando su relación de dos décadas con Deutsche Bank.

A principio de los años 1990, los hoteles y casinos de Trump se declararon en bancarrota en cuatro ocasiones, dejando a prominentes bancos, incluyendo a Citicorp y Manufacturers Hanover, con dolorosas pérdidas.  Aunque el magnate inmobiliario no fue excomulgado de Wall Street.

Deutsche Bank le prestó o participó en créditos para Trump y sus empresas por un total de 2.5 billones de dólares durante un lapso de 17 años.

Aunque el financiamiento del imperio de campos de golf de Trump siempre ha sido un misterio.

Una década antes de que fuera electo presidente, la empresa de Trump gastó cientos de millones de dólares comparando o remodelando una docena de clubes y resorts alrededor del mundo.