Estados Unidos

Autofinanció Trump su campaña en 2016 con inesperada obtención de recursos

Registros de impuestos muestran más de 21 mdd en pagos muy inusuales de su hotel de Las Vegas

The New York Times

The New York Times

viernes, 09 octubre 2020 | 19:01

Donald J. Trump necesitaba dinero. Su campaña presidencial tuvo que “auto-financiarse” porque estaba corta de fondos y tenía problemas para atraer a los cautelosos donadores republicanos.

Sus campos de golf y el hotel que pronto abriría en el Old Post Office en Washington se estaban acabando el dinero que le quedaba, según muestran sus declaraciones fiscales.

A principios del 2016, el Deutsche Bank, que fue el último banco importante que sigue haciendo negocios con él, inesperadamente rechazó su petición sobre un crédito. Los fondos, según les dijo Trump a sus banqueros, le ayudarían a financiar el resort de golf Turnberry en Escocia.  Algunos banqueros temían que el dinero fuera desviado a su campaña.

En ese mes de enero, Trump vendió muchas de sus acciones --- valuadas en 11.1 millones de dólares. Vendió otro equivalente a 11.8 millones de dólares en febrero y 7.5 millones de dólares en marzo, en abril puso a la venta 8.1 millones de dólares más.

Los registros fiscales del presidente, que había ocultado desde hace tiempo y que fueron obtenidos por The New York Times, también revelan esto: que orquestó un inesperado flujo financiero --- de más de 21 millones de dólares que los expertos describen como pagos altamente inusuales del hotel de Las Vegas que es de su propiedad a su amigo, el magnate de los casinos, Phil Ruffin.

En artículos anteriores acerca de las declaraciones fiscales, The Times reportó eso, en todos excepto unos cuantos años desde el 2000, las pérdidas financieras crónicas y las agresivas estrategias contables le permitieron a Trump evitar mayormente el pagar impuestos federales sobre ingresos.

Y aunque los millones de dólares que ganó con “El Aprendiz” y que ayudaron a rescatar su carrera empresarial, ese dinero, junto con el poder comercial de la marca Trump, estaban acabándose cuando anunció su carrera presidencial en el 2016.

Expertos en impuestos y en la ley de financiamiento de campañas que fueron consultados por The Times, dijeron que aunque se necesita más información para evaluar la legitimidad de los pagos, podrían tener problemas legales.

A menos que los pagos hubieran sido para cubrir los gastos operativos de sus negocios, el hacer una deducción fiscal por ellos seria ilegal. Si no fueron legítimos y fueron usados para financiar la carrera presidencial de Trump podrían ser considerados como una contribución ilegal a la campaña.