Auge petrolero en NM amenaza a Carlsbad

Parque Nacional de las Cavernas está en riesgo porque perforaciones violan leyes ambientales, denuncian activistas

Associated Press
miércoles, 12 junio 2019 | 06:00

Albuquerque—  Administradores federales de Tierras violaron las leyes ambientales y sus propias regulaciones al emitir decenas de contratos de arrendamiento para perforar en uno de los campos petrolíferos más concurridos de la nación, argumentan grupos ambientalistas en la más reciente demanda que intenta que el Gobierno federal considere los efectos nocivos del desarrollo de petróleo y gas.

El grupo denominado WildEarth Guardians presentó su queja el lunes en el Tribunal federal de Distrito de esta ciudad, alegando que el auge petrolero en el sureste de Nuevo México es una amenaza para el Parque Nacional de las Cavernas de Carlsbad y los sistemas de cuevas y laderas del desierto de la zona circundante.

El grupo también está preocupado por el deterioro de la calidad del aire, argumentando que la Oficina de Administración de Tierras no sopesó los efectos de incrementar el número de arrendamientos con el auge en el desarrollo en la Cuenca del Pérmico.

La Asociación de Conservación de Parques Nacionales y otros grupos ambientalistas también están presionando para una planificación más completa en la Cuenca Permiana, diciendo que las Cavernas de Carlsbad deben protegerse del desarrollo invasivo ya que es reconocida internacionalmente por su sistema de cuevas subterráneas, cielos nocturnos oscuros, colonias de murciélagos, así como por el paisaje del desierto chihuahuense dentro de sus límites.

Los arrendamientos en cuestión cubren más de 106 millas cuadradas (276 kilómetros cuadrados) en Nuevo México.

De acuerdo con la demanda, las tierras afectadas cerca de las parcelas arrendadas incluyen lugares de recreación más allá de las Cavernas de Carlsbad, como el Parque Nacional de las Montañas de Guadalupe a lo largo de la frontera Texas-Nuevo México, los ríos Pecos y Black, al igual que el Río Penasco.

Los Guardianes de WildEarth señalaron datos de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) que mostraron que las Cavernas de Carlsbad –así como los condados de Eddy y Lea– superaron los niveles de contaminación del ozono en varias ocasiones en 2017 y 2018.

En 2018, las concentraciones diarias de ozono en el parque superaron los niveles aceptables más de 60 veces.

“Cualquier aumento en las emisiones de estos precursores del ozono exacerbará los efectos negativos para la salud de niveles ya altos de ozono en la región”, afirma la demanda.

Los ambientalistas también expresaron su preocupación por la contaminación lumínica debido al aumento del desarrollo. Cuando se combinen con el smog, dicen que la visibilidad se verá afectada negativamente.

En el oeste de Texas, los grupos ecologistas se quejan de la contaminación del aire alrededor de Odessa y otros lugares. Han pedido a los reguladores de ese estado que adopten una supervisión más estricta de los permisos de contaminación del aire y penalicen a los contaminadores que violan los términos de esos permisos.


Chocan con petroleras

Funcionarios de la industria en Texas y Nuevo México argumentan que los desarrolladores han avanzado en la reducción de la contaminación y que el auge ha sido un beneficio tanto para los estados como para la nación.

Las empresas de energía han invertido miles de millones de dólares en la región en los últimos años. En una reunión de accionistas la semana pasada, el presidente y director ejecutivo de Exxon Mobil, Darren Woods, dijo que la producción en la Cuenca Permiana, que se extiende a lo largo del oeste Texas y el sureste de Nuevo México, está creciendo más rápido de lo esperado.

La Oficina de Administración de Tierras ha estado trabajando en un plan actualizado para guiar el desarrollo en el área, pero los ambientalistas sostienen que más de 200 arrendamientos otorgados a fines de 2017 y 2018 podrían comprometer ese esfuerzo.

“Este caso plantea muchos problemas, pero fundamentalmente se trata del clima”, dijo Jeremy Nichols, director del programa de clima y energía para WildEarth Guardians. Nichols dijo que no ha habido ningún esfuerzo por parte de la administración de Trump para frenar la producción de combustibles fósiles o reducir las emisiones.

A principios de este año, un juez bloqueó las perforaciones de petróleo y gas en casi 500 millas cuadradas (mil 295 kilómetros cuadrados) en Wyoming, dictaminando que el Gobierno debe considerar los impactos del cambio climático de manera más amplia, ya que arrienda terrenos públicos para la exploración de energía.

El bloqueó prosiguió a un fallo en Montana que culpó al Gobierno por estimar de manera inadecuada las emisiones, tras aprobar proyectos en tierras federales.

La Oficina de Administración de Tierras se negó a comentar sobre la demanda presentada el lunes y no proporcionó de inmediato detalles sobre el estado del plan, todavía pendiente, para la administración de recursos.