Estados Unidos

¿Acusar a Trump o trabajar con él? demócratas avanzan por ambas vías

El día que acusaron formalmente al presidente, la líder de la Cámara Baja dijo que cerraría un trato comercial con el mandatario

Associated Press

The New York Times

miércoles, 11 diciembre 2019 | 10:26

 Washington.- El día que los demócratas de la Cámara de Representantes acusaron formalmente al presidente Trump de severos delitos menores sucedió algo inusual en la capital: el gobierno dividido en realidad comenzó a funcionar.

A los pocos minutos de anunciar el martes que los demócratas acusarían a Trump de abuso de poder y obstrucción del Congreso, la presidente de la Cámara baja, Nancy Pelosi, se reunió a puerta cerrada con miembros de base de su partido, informándoles que estaba lista para entregarle al presidente su mayor prioridad económica: la aprobación de un nuevo acuerdo comercial con Canadá y México.

Eso no fue todo. Los demócratas también están a punto de aprobar un proyecto de ley de defensa bipartidista, el más grande en la historia de la nación, después de semanas de negociaciones con los republicanos, y tienen la intención de aprobar una legislación esta semana sobre otro tema que Trump ha priorizado: reducir el costo de los medicamentos que requieren de una receta médica.

El brote repentino de cooperación bipartidista, el cual es casi seguro que será fugaz, no fue un accidente. Para Pelosi, fue prueba de que los demócratas pueden cumplir con su agenda legislativa, al tiempo que desmantelaba el argumento de Trump de que los demócratas estaban ignorando la importante labor de dirigir a su país en su afán por deshacerse de él.

Pero Trump no desaprovechó la ocasión al Dirigirse a los periodistas en el jardín del ala sur de la Casa Blanca el martes por la tarde, diciendo que el Tratado de Estados Unidos-México-Canadá, o T-MEC, “es el lado positivo del juicio político”, y dijo que los demócratas lo estaban usando para “amortiguar el proceso de destitución, porque les da vergüenza”.

Pelosi ha insistido durante mucho tiempo en que los demócratas pueden “caminar y masticar chicle al mismo tiempo” trabajando con el presidente en la legislación, incluso mientras tratan de destituirlo. Es muy consciente de que si va a mantener su mayoría, y su trabajo como presidente de la Cámara Baja, no puede enviar a sus miembros —especialmente a los moderados en distritos que favorecen a Trump— a casa para las vacaciones navideñas con las manos vacías después de que votaron a favor de destituir al presidente.