'Yo fui el primero en llegar aquí... está cabrón'

Adrián LeBaron encabezó la ceremonia de despedida y el entierro de su hija y cuatro de sus nietos

Hérika Martínez Prado / El Diario / Enviada
sábado, 09 noviembre 2019 | 11:07
El Diario de Juárez | Miembros de la comunidad despidieron a las víctimas

“Yo fui el primero en llegar aquí... está cabrón. Yo no busco para nada el apoyo de Estados Unidos, yo busco el respaldo de México, yo amo a México y esto pasó en México y estos niños son mexicanos”, dijo ayer Adrián LeBaron en los límites de Sonora y Chihuahua, donde fueron asesinadas nueve personas de su comunidad.

Parado en el lugar desde donde los sicarios le dispararon a dos de las tres camionetas atacadas, el hombre que encabezó la ceremonia de despedida y el entierro de su hija y cuatro de sus nietos relató cómo fue el día de la masacre.

En una pausa del convoy que trasladaba los restos de su familia de La Mora, municipio de Bavispe, Sonora a Galeana, Chihuahua, LeBaron destacó que su comunidad es gente de trabajo y aseguró que no se dejará vencer por la violencia.

“Yo voy a seguir pasando por estos caminos toda mi vida… este pueblo no va a salir corriendo, no se va a esconder, este camino se va a seguir recorriendo”, dijo.

“Aquí lo más cabrón es, como dice la gobernadora (de Sonora, Claudia Pavlovich) en sus disculpas ‘es que no podemos’, que no tienen presupuesto”, dijo al reclamar que nunca llegó la ayuda del Estado para buscar a su familia tras los argumentos de que se trata de un camino difícil de cruzar.

Adrián LeBaron fue quien la mañana del lunes grabó el video que le dio la vuelta al mundo, donde a través de las redes sociales mostraba los restos de la camioneta incinerada, en el que se le escucha sollozando, “mi hija, mis nietos”.

Rhonita Miller y sus cuatro hijos, Howard Jacob, de 12 años; Krystal, de 10, y las gemelas Titus y Tiana de 7 meses, fueron atacados balazos y luego quemados dentro del vehículo, mientras que 12 personas más permanecieron desaparecidas por  horas.

“Nadie sabía dónde estaban estas trocas, yo sí le pregunté a la gobernadora ‘pues usted llegó en helicóptero aquí, ¿qué pasó con el helicóptero cuando se estaba solicite y solicite?’, nunca llegó”, reclamó Adrián.

Con el dolor de saber muerta a su hija y a sus nietos, el hombre recorrió la Sierra de Sonora, en los límites con Chihuahua, para buscar al resto de las mujeres y los menores que viajaban.

“Ahí estaba la bebé… y la mamá de la bebé tirada en el piso, balaceada, porque los de atrás vieron que su tía se bajó, levantó las manos, y no sabemos si de aquí o de más abajo la matan”, dijo volteando hacia abajo en un barranco de la sierra, donde quedan aún los cordones amarillos que fueron colocados por los peritos de la Fiscalía de Sonora.

“Para mí que le quieran echar la culpa al FBI, claro que nos atiende porque llegamos con todos los heridos a Agua Prieta en helicóptero y los levantó otra ambulancia y se los llevó, el FBI quiere saber qué pasó. Y de pilón somos ciudadanos americanos, pero ésta sí es una ofensa para Estados Unidos”, dijo LeBaron.

El mormón de doble nacionalidad señaló que la familia no se va a ir de la comunidad, por lo que pidió la seguridad tanto en Sonora como en Chihuahua.

“Nosotros sabemos que la estructura del sistema federal está muy jodida”, reclamó. “La vida no se puede parar, entonces aquí está el problema. ¿Qué va a hacer a quien le dimos la honra de ser nuestro representante, de procurar nuestra justicia, de garantizarnos nuestras libertades?”.

“Si la violencia continúa, y si no puede hacer nada el Municipio de Bavispe, si no puede el Estado de Sonora y si no puede la Federación se defenderán ellos mismos”, dijo en medio de la impotencia, el enojo y la tristeza de haber perdido a su familia. “No podemos permitir que éste sea un pueblo fantasma”, dijo. 

(Hérika Martínez Prado / 

El Diario / Enviada)