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Video: Narra Netflix la lucha de Marisela Escobedo

A 10 años de su asesinato, la plataforma digital muestra en documental la búsqueda de justicia de la mujer por el feminicidio de su hija Rubí

Archivo / El Diario de Juárez / Marisela sostiene un anuncio de recompensa del homicida de su hija
Tomada de video / Imagen promocional del documental

Hérika Martínez Prado
El Diario de Juárez

martes, 29 septiembre 2020 | 11:11

“Las tres muertes de Marisela Escobedo” lleva por título el documental que estrenará Netflix el próximo 14 de octubre, a 10 años del asesinato, en la puerta de Palacio de Gobierno de Chihuahua, de la mujer que sólo pedía justicia por su hija asesinada en Ciudad Juárez.

“Después de que el feminicidio de su hija quedara impune, una madre inicia una cruzada incansable para encarcelar al asesino y exponer al sistema de justicia mexicano”, describe la plataforma sobre el documental dirigido por Carlos Pérez-Osorio y producido por Laura Woldenberg.

El tráiler oficial, que fue lanzado ayer por Netflix, muestra a una mujer fuerte y dispuesta a luchar por conseguir justicia por el feminicidio de su hija.

“Mi nombre es Marisela Escobedo Ortiz, madre de Rubí Marisol Frayre Escobedo… y le he perdido el miedo a todo”, inicia el previo. 

Rubí Marisol tenía 17 años, medía 1.65 metros de estatura, de tez morena clara, complexión regular, ojos café claro poco rasgados; cejas delgadas, arqueadas y depiladas; nariz chata, cabello castaño, teñido de rubio oscuro hasta los hombros, poco ondulado; y labios gruesos. Vivía con su hija Heire Rubí Barraza, de seis meses, y con Sergio Rafael Barraza Bocanegra, de 24 años, quien era su pareja y se convirtió en su asesino. 

Fue vista por última vez en agosto de 2008. El día 30, él mismo se entregó a la Policía Municipal en Estación Delicias, donde se confesó culpable de la muerte de quien entonces era su pareja sentimental, pero después de un día y medio fue dejado en libertad por falta de pruebas, de acuerdo con los relatos de la madre en abril de 2009, así como de la familia y los vecinos de Sergio Rafael.

Desde entonces para Marisela fue “como traer una lápida encima”, según confesó poco antes de ser asesinada en una aparente alianza de dos grupos criminales.

El 18 de junio de ese mismo año las autoridades encontraron el cuerpo de su hija, “él fue el que dijo dónde estaba ella porque no la habíamos encontrado... hasta el 18 de junio en un tiradero clandestino de puercos, ahí la quemó y la tiró y las partes que no fueron quemadas se las comieron los perros”, dijo la madre de la adolescente asesinada.

Sergio Rafael fue detenido en Zacatecas y durante su audiencia, la cual duró una semana, todos los días Marisela caminó desde la entonces Subprocuraduría de Justicia del Estado hasta la Ciudad Judicial… él finalmente quedó absuelto. 

“Me dio impotencia, él me pidió perdón, él estaba confesando que él había sido; pero le están diciendo a la ciudadanía que pueden matar y que nadie va a hacer nada”, dijo quien para dedicarse a exigir justicia dejó su trabajo como enfermera en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Antes de ser absuelto, Sergio le dijo a Marisela: “Yo sé que es un daño grande, que igual nadie lo va a poder reparar, verdad. Como ella lo ha manifestado, que no me perdona, de antemano te pido perdón Marisela porque yo sé que es un daño grande y es cierto, como tú dices, dónde estaba Dios, y yo no conocía a Dios en otro tiempo, y Dios me ha dado la oportunidad de conocerlo dentro de un penal”, le dijo en junio, dejando entrever que sí había asesinado a Rubí. Sin embargo, fue dejado en libertad y después huyó de la ciudad. 

La lucha para que fuera nuevamente detenido, llevó a Marisela a buscarlo en otras ciudades del país, hasta que el 16 de diciembre de 2010 fue asesinada frente a Palacio de Gobierno, en la ciudad de Chihuahua.