Estado

¿Una colonia donde ya no hay Covid?

Tianguis, puestos de comida y un estilo de vida anterior persisten a pesar de coronavirus, en Riberas de Sacramento en Chihuahua

Silvestre Juárez/ El Diario
Silvestre Juárez/ El Diario

De la Redacción/ El Diario

lunes, 25 mayo 2020 | 06:00

Chihuahua— En la colonia Riberas de Sacramento pareciera que ya no existe una pandemia activa, cientos de ciudadanos salen a las calles sin las medidas preventivas pertinentes para evitar los contagios del virus Sars-Cov2, sólo con el fin de acudir al tianguis, o a comprar algo de comida en las decenas de puestos que siguen funcionando con regularidad. 

Durante el fin de semana los puestos de comercio informal se desplegaron por seis cuadras donde se aglomeran los visitantes, muchos de ellos que dijeron: "salieron nada más a ver que había", sin una necesidad real más allá del paseo, acompañados de niños pequeños, personas mayores e incluso discapacitados que saturaron las calles impidiendo el tránsito regular de los vehículos. 

Si bien esta no es la única colonia donde se vive una vida ya "normalizada", el ejemplo de Riberas es esencial, ya que este proyecto de vivienda que se alejaba de la mancha urbana es un claro ejemplo de que las regulaciones no alcanzan a llegar a las colonias más alejadas de la ciudad. 

Aquí no hubo ninguna autoridad que mediara o impidiera el día de ayer la aglomeración de personas, dedicadas a la venta de artículos de segundo uso o venta ambulante. 

No obstante para los comerciantes la necesidad es bastante y es la que los empuja a seguir trabajando. 

Juventino González, un hombre de la tercera edad que vende herramientas sobre unas sábanas que extiende en medio de la calle Río Amazonas en su cruce con Río Colorado, de la citada colonia, manifestó que esta es la única opción que tiene, debido a su edad y su falta de pensión. 

"Aquí en esta colonia no nos han quitado, donde no nos dejaron fue en la colonia Tarahumara, donde estamos pagando un lugar. Pero ahorita necesitamos trabajar, no hay de otra y aquí es el único lugar en el que nos podemos poner y pues tampoco aquí no paga uno", detalló. 

Lo que se vende en el sitio sin embargo, está lejos de ser artículos de primera necesidad, pues se trata de juguetes, ropa, herramientas, entre otras cosas que no podrían calificarse como indispensables para burlar la cuarentena. 

A propósito de los negocios que sí pueden abrir como tiendas de abarrotes o restaurantes, estas sin embargo no se ciñen a los reglamentos de vender sólo para llevar, pues en las mesas y en las filas los ciudadanos se juntan sin tomar en cuenta la sana distancia. 

Algo que llama la atención es que no sólo se trata de adultos, pues muchos de los paseantes se acompañan de niños, hasta menores de cinco años e incluso personas en sillas de ruedas pidiendo algún apoyo se pudieron ver en las calles donde se instala el tianguis. 

Las opiniones sobre las medidas que se aplican por la contingencia sanitaria son diversas. Mientras algunos aseguran que "le temen más al hambre que al virus", como el caso de Juana Márquez, vendedora de perfumes, otros condenaron que recientemente se haya regresado, consideraron, a la normalidad. 

"Yo la verdad vine por comida, traigo a la niña pero porque no la puedo dejar sola. La verdad es que sí sorprende ver tanta gente, los otros domingos no se veía así, era menos la gente, se veían uno o dos, pero ahora se ven muchos", destacó la madre de familia Silvia Ortega, vecina de la colonia. 

Así pues los colonos de Riberas de Sacramento ya han dejado de lado las medidas sanitarias, para ellos se acabó la sana distancia, el confinamiento y ni hablar del uso de cubrebocas, que una gran mayoría de comerciantes y visitantes no portaba. 

Sin embargo para ellos, quienes en su totalidad comentaron no haber sabido de ningún caso entre amigos o familiares, y contrario a las advertencias de las autoridades de salud, las cosas ya pueden volver a la normalidad, cosa que urgieron debido a que comentaron necesitan los ingresos, que no pudieron obtener durante más de dos meses.