Sepultan a Rhonita y sus 4 hijos

Esto bajo un clima gélido y lluvioso ante cientos de miembros de la comunidad mormona de LeBaron

José Miranda Madrid
El Diario
sábado, 09 noviembre 2019 | 06:00
Associated Press |

Galeana— Bajo un clima gélido y lluvioso, ante cientos de miembros de la comunidad mormona de LeBaron, ayer fueron sepultados los restos de Rhonita María Miller LeBaron en un mismo ataúd con sus mellizos Titus y Tiana, de 7 meses de edad, mientras que a ambos lados quedaron sus hijos Howard Jacob, de 12, y Krystal Bellaine, de 10 años.

Bajo los toldos instalados en el panteón de la colonia LeBaron, ubicado a unos 2 kilómetros al oriente de la comunidad, cientos de personas, entre familiares, amigos, conocidos y habitantes del municipio se congregaron en el sepelio.

La mujer y sus cuatro hijos murieron acribillados y calcinados el pasado lunes, víctimas de una emboscada a unos kilómetros del poblado La Mora del municipio de San Miguel Bavispe en el estado de Sonora, limítrofe con Chihuahua.

“Confiamos en que sus muertes no hayan sido en vano, y que ellos sean la voz de los que no han tenido voz, para que el mundo los oiga”, expresaron el padre y el suegro de Rhonita y abuelos de los cuatro menores en sus mensajes.

Alrededor de las 2:00 de la tarde inició la llegada de la gente al panteón en espera del contingente proveniente de La Mora, de donde salieron por la mañana, luego de que un día antes se diera sepultura en el cementerio de esa comunidad sonorense a Dawna Ray Langford de 43 años y sus hijos Trevor Harrey, de 11, y Rogan Jay de 3.

Unos 20 minutos antes de las 3:00 de la tarde, en dos camionetas tipo pick-up, llegaron al panteón los tres féretros.

Minutos más tarde dio inicio a una breve ceremonia.

Los asistentes mostraron sorpresa cuando una mujer a la que se cedió el micrófono tras la intervención del padre y del suegro de Rhonita, inició la interpretación de lo que parecía el Himno Nacional Mexicano, pero al que le intercaló en sus estrofas palabras alusivas al dolor, sufrimiento de la comunidad y reclamo de justicia para las víctimas de la masacre.

Posteriormente, los ataúdes de madera fueron colocados en las tres fosas en las que se arrojaron flores y cartas que amigos de los niños Howard y Crystal les escribieron como despedida, para enseguida sellarlos y cubrirlos con tierra.

Con el cielo totalmente cubierto de nubes y con la inminente oscuridad, se concluyeron las exequias.

Para hoy se tiene programada la sepultura de la novena víctima de la mortal emboscada del pasado lunes, Christina Marie Langford Johnson de 30 años, también en el cementerio de esta comunidad.